El centro cívico San Pablo ha acogido la conferencia «125 años del transporte público en Sevilla», un recorrido por la historia de los diferentes medios más usados por los ciudadanos para sus desplazamientos que ha realizado Miguel Cano López-Luzzatti, presidente de honor y fundador de la Asociación Sevillana Amigos del Ferrocarril.

Este evento se engloba en los actos programados para celebrar tal efemérides, en donde se incluye la edición de un libro por parte de la asociación, una muestra de fotografías antiguas que se expuso en la Avenida de la Constitución y la exposición de un tranvía antiguo que permaneció en la plaza San Francisco durante los meses de octubre y noviembre de 2012.

El programa continúa con este ciclo de ponencias que recorrerá todos los distritos de la ciudad hasta el próximo mes de mayo, siendo San Pablo-Santa Justa el tercero en donde se ha presentado el libro que recoge la evolución del transporte público.

Se trata de una obra «que traerá muchos recuerdos a las personas mayores», ha declarado el fundador de la asociación, quien ha explicado que «empieza con los tranvías de mulas del año 1887, conocidos como de tracción de sangre, y acaba en la puesta en servicio de la línea 1 del Metro de Sevilla».

La obra recoge testimonio y fotografías de los distintos tipos de tranvías eléctricos, ya que «a partir de 1900, tras crearse Sevillana de Electricidad, los vehículos cambian las mulas por el sistema eléctrico. Por aquél entonces, los tranvías venían de Alemania, hasta que en 1924 la compañía eléctrica separa la producción energética de la del transporte, dando origen a la compañía Tranvías de Sevilla».

Cano López-Luzzatti se ha referido también al primer modelo de tranvía que se construye en los talleres de la Puerta Osario a partir de 1940, de donde salen «del 301 al 314, ya que los vehículos se habían estado comprando en Zaragoza, Barcelona y Valencia, pero salían muy caros, por lo que se apostó por la fabricación en la ciudad».

El tranvía dura hasta el año 1960 en la ciudad y hasta 1965 continúan en servicio los suburbanos de los municipios de Puebla, Camas y Coria. No obstante, «a partir de 1954 acaba la concesión y el ayuntamiento crea el servicio municipal de autobuses, el origen de lo que hoy es Tussam», señala el ponente, quien recorre los distintos modelos de autobuses que han dado servicio en la ciuad.

Así, «los primeros que funcionaron eran autobuses Pegaso, que popularmente los llamaban los diez valientes, ya que las líneas 6 y 7 iban paralelas a los tranvías 1 y 2 de la Ronda, por lo que cuando un autobús adelantaba a un tranvía todos los viajeros se ponían a vitorear y aplaudir». Luego, «vinieron los autobuses ingleses, los Leyland, y a continuación los Pegaso 6.035, que venían principalmente de Zaragoza», explica Cano López-Luzzatti, quien termina este episodio nombrando los vehículos actuales y recordando el concurso de diseño convocado para cambiar su color del naranja al carmesí.

Respecto a los trenes, «los Cercanías empiezan en Sevilla con la Exposición Universal en el 92, con la línea C1 que cubre el trayecto Lora del Río-Sevilla-Utrera; y la C2 que es Santa Justa-La Cartuja». No obstante, aclara que «el primer tren circular de Sevilla lo montó la asociación Amigos del Ferrocarril como tren charter para un programa educativo dirigido a colegios que se imparte desde 1978».

Por último, el protagonista ha hablado del Metrocentro o tranvía actual y del Metro. Respecto al primero, el presidente de honor de la asociación ha comentado que «nace como solución política para llevar un medio de transporte guiado hasta la Plaza Nueva, como consecuencia del parón que tenía el Metro». En cuanto a éste último, Miguel Cano ha señalado que «los primeros proyectos se remontan a 1969, y en el año 82 se paralizó debido a los problemas surgidos en los edificios de San Bernardo, siendo alcalde Manuel del Valle».

En este sentido, el ponente ha señalado que «desde la asociación creamos una plataforma ciudadana Pro-Metro y abogamos por la construcción de un tipo de metro más ligero, que podía ir en subterráneo en la zona urbana y en superficie en el extrarradio». Un proyecto que es una realidad hoy día y que «necesita de otras líneas para que sea de verdad efectivo», ha concluido.