Si eres chica, tienes entre 17 y 18 años y te gusta jugar al voleibol, en el Instituto de Educación San Pablo tienes un hueco asegurado. El «Club Voleibol San Pablo» ha nacido hace apenas un año al amparo de la asociación de madres y padres de alumnos del centro educativo (AMPA). Actualmente lo conforma un grupo de 12 jóvenes alumnas con muchas ganas de aprender, de participar en competiciones y de dejar en buen lugar el nombre de su instituto.

Para ello, todos los martes y los jueves, de 17:00 a 19:00 horas, el equipo se somete a un duro entrenamiento dirigido por la entrenadora Andrea Arteaga, estudiante del Grado Superior de Actividades Físicas y Deportivas que se imparte en mismo centro. «Estamos buscando a más niñas para completar la plantilla aunque últimamente hemos crecido en número, ya que empezamos sólo siete y ya somos doce jugadoras», apunta la entrenadora. Los requisitos a cumplir para formar parte del club son sólo «tener la edad exigida y buena actitud ante el juego, es decir, que acate las normas y que sepa jugar en equipo, pues primamos sobre todo la deportividad», señala.

El «Club Voleibol San Pablo» ha participado en la liga del Instituto Municipal de Deportes y «aunque ganamos el último partido, el objetivo no era clasificarnos ni obtener una puntuación concreta, pues las niñas prácticamente acaban de empezar a jugar». Ahora, el equipo se enfrentará a un nuevo reto con su participación en la liga de primavera, que se jugará en los próximos meses, para lo que «llevan desde este año entrenando conmigo, pues antes tenían a otra monitora». En este torneo se enfrentarán a otros equipos de la ciudad, aunque la meta para la competición es «que se lo pasen bien, que jueguen con cabeza y que pongan en práctica todas las técnicas que les voy enseñando en los ejercicios de preparación», declara Arteaga.

Para ir calentando motores y que el equipo vaya adquiriendo experiencia, la entrenadora tiene previsto llevar a sus chicas a jugar a competiciones como «el tradicional Maratón de Voleibol de Sanlúcar La Mayor, donde los equipos tienen mucho nivel y se puede aprender de ellos. Además, las salidas contribuyen a fortalecer lazos entre ellas y a hacer más equipo», concluye la preparadora.