En el tramo comprendido entre el colegio Don Bosco y la plaza Antonio Martelo han concluido una serie de obras con el pintado y colocación de las protecciones metálicas contra el acceso de vehículos.

Los protectores se han colocado entre los números del 39 al 71 y del 44 al 56. Y cuentan con un diámetro de 18 centímetros, con 3 de espesor y una altura de 40 cmts. Esta obra ha costado 6.330 euros.

Según el delegado del distrito San Pablo-Santa Justa, Jaime Ruiz, «estas actuaciones responden a las peticiones vecinales que llevan años pidiendo que se mejore su entorno. La calle tenían un aspecto lamentable que la anterior corporación no supo o no quiso solucionar».

Han sido numerosas las gestiones que desde la Gerencia de Urbanismo del Ayuntamiento de Sevilla, y en colaboración con el distrito San Pablo-Santa Justa, se han venido realizando durante 2014 y 2015.

Las zonas terrizas entre los números 44 y 56 se han transformado en acerado para que los peatones puedan transitar con mayor comodidad y sin encharcamientos cuando llueve. Además, con la nueva acera y sus protectores, se impide el aparcamiento de coches que solían utilizar estas zonas de albero para dejar sus coches.

Esta obra costó 11.898 euros que fueron sufragados con fondos propios del distrito y en la misma se aplicó hormigón impreso mediante un procedimiento de planchado específico para que tomara forma de adoquín.

Otra de las actuaciones ha consistido en tapar varios parterres entre Francisco de Ariño y la Plaza Antonio Martelo, además del adoquinado de varios alcorques. También se pavimentó la calzada con nuevo asfalto con un coste de 12.000 euros.