El portavoz del Grupo Socialista, Juan Espadas, y la concejala Eva Patricia Bueno se han reunido hoy con la asociación El Triángulo y vecinos de los barrios de El Fontanal, La Rosaleda y San José Obrero, para atender las demandas de mejora en la escena urbana «no satisfechas ni por el distrito ni por el Gobierno pese a que son peticiones vecinales lógicas, de impacto económico muy reducido y que podrían resolverse si los llamados alcaldes de barrio que Zoido prometió tuvieran alguna capacidad de decisión y competencias de verdad en arreglar los problemas de los vecinos».

En concreto, Espadas ha recibido peticiones de arreglo de la valla que circunda el parque de La Rosaleda con paños incompletos por el vandalismo, así como la apertura de una nueva puerta de acceso que facilite la entrada y evite rodeos. De igual forma, los vecinos solicitan el cambio de los chinos y arena del suelo de la zona de juegos infantiles del mismo parque por caucho o césped artificial para ganar en salubridad. En este mismo espacio, se pide que se coloque una valla a media altura para evitar que los perros accedan y lo ensucien.

Además, en El Fontanal reclaman la fumigación de un solar en la calle García Fernández, así como de los naranjos de la zona contra los mosquitos, las ratas y cucarachas. En San José Obrero, las peticiones se centran en la necesidad de contenedores en buen estado, así como en la limpieza de los parterres y de la zona infantil en la calle Samaniego.

«Al cúmulo de intervenciones no ejecutadas por el distrito en estos dos años, se suman las demandas que son comunes al conjunto de los barrios de la ciudad en referencia a la falta de limpieza urbana, la falta de poda en árboles y los arreglos en acerados, alcorques, rebajes de bordillo y eliminación de barreras, aspectos que deberían convertirse en el día a día del delegado de Zoido en la zona y que, sin embargo, no son atendidas», como explica Espadas.

En este sentido, el portavoz socialista ha puesto en duda «la eficacia del modelo de falsa descentralización en distritos llevada a cabo por Zoido en estos dos años en los que los barrios no sólo no han funcionado como un reloj, como prometió, sino que ni siquiera se han puesto las bases para que esto ocurra en los dos años que quedan de mandato».

Así, Espadas critica «el bajo o nulo nivel de ejecución de los presupuestos municipales que presenta el Gobierno de Zoido en los distritos en estos dos años de mandato en los que se dice a los vecinos que no hay dinero para nada». En San Pablo, en 2012 no logró concluir ni uno sólo de los proyectos para los que disponía directamente el distrito de 57.000 euros. En el primer semestre de este año, «a los vecinos se les sigue diciendo que no hay dinero para nada, y no se ha movido una coma de los 57.000 euros de que dispone de recursos propios: ni hay mobiliario nuevo para los que hay 14.000 euros, ni se ha intervenido en el viario para lo que hay 40.200 euros, ni en juegos infantiles para lo que hay presupuestado 2.000 euros», concluye.