El portavoz socialista, Juan Espadas, y los concejales Alberto Moriña y Encarnación Martínez acudieron esta semana al inicio de temporada del centro deportivo San Pablo, que con más de 40 años de historia vivirá su primer curso de funcionamiento dentro del modelo de privatización de instalaciones deportivas municipales y pago por uso impuesto por Zoido.

Al menos en este caso, el club ha conseguido conformar una oferta para concursar en la adjudicación, lo que les ha llevado a tener que funcionar como una empresa y tomar decisiones tan duras como el cobro por ficha. Deben asegurar al Ayuntamiento los ingresos directos relacionados con el canon y además asumir los gastos de funcionamiento que calculan próximos a los 90.000 euros de los que antes se hacía cargo el IMD como instalación municipal y pública que es.

Los directivos del equipo expresan a Espadas su malestar por la situación que obliga a cobrar ficha independientemente de la edad del jugador puesto que es la única vía de ingresos para hacer frente a los gastos. «Se está dando la circunstancia de que las familias deciden no renovar la ficha de sus hijos por no poder asumir el coste de 15 euros al mes, una cantidad que acaba expulsando de las instalaciones municipales a muchos chavales en edades delicadas a los que Zoido ha roto la continuidad de la práctica deportiva y los muchos valores sociales que lleva aparejado especialmente en barrios con alto índice de paro», denuncia Espadas.

El portavoz considera que «los efectos nocivos de esta privatización radical en la que Zoido se ha empeñado se verán a lo largo de la temporada cuando el número de socios y fichas baje por imposibilidad de pagar. Zoido se desentiende de las instalaciones municipales y se despreocupa de quiénes pueden o no practicar deporte. El modelo ha cambiado. Ahora sólo podrán hacer deporte en una instalación municipal aquellos que puedan pagarlo, lo que tendrá una repercusión negativa que estamos dispuestos a revertir a partir de mayo de 2015», asegura.

Se da la circunstancia añadida de que el propio Zoido acudió en campaña electoral al campo de fútbol para regalar balones al equipo. Entonces llevó incluso un ejemplo del césped artificial que instalaría en el campo anexo de resultar alcalde. «Tres años después de regalar balones y promesas, Zoido ha acabado endosando la factura íntegra de una instalación municipal a un club, sin haber hecho ningún tipo de inversión y sin plantear mejora alguna sobre una instalación heredada del anterior gobierno. Ésa es la única aportación al deporte en San Pablo que puede apuntarse Zoido en su mandato», concluye Espadas.

La Delegada de Deportes del Ayuntamiento de Sevilla, María del Mar Sánchez Estrella, ha respondido a las declaraciones de Juan Espadas asegurando que «el IMD no cobra ficha ni privatiza, y que el centro lo sigue gestionando el mismo club que antes».