El portavoz socialista, Juan Espadas, y la concejala Encarnación Martínez se han reunido esta semana con vecinos de la calle Sueño de un Patricio en el barrio de San Pablo, una de las pocas zonas que quedó pendiente de reurbanizar en el anterior mandato y que «están siendo engañados sistemáticamente por el Gobierno de Zoido que compromete su palabra en unas obras que no llegan, mintiendo a los vecinos para ganar tiempo y planteando acciones sólo a reacción de la denuncia del PSOE», como ha ocurrido en la Junta de Distrito de esta semana.

«Ésa no es una forma de gobernar ni en el Ayuntamiento ni en los distritos. Estas 120 familias conviven diariamente con parterres abandonados que acumulan basuras y ratas cuando debían ser jardines, con zonas de albero con desniveles que impiden el uso normal de unas plazoletas en la que vive mucha gente mayor, con acumulación de bolsas de agua que generan filtraciones en sus viviendas, con desperfectos en acerados pese a las denuncias constantes de vecinos por riesgo de caída», describe Espadas.

Se da la circunstancia de que el PSOE ya denunció esta situación ante la falta de un proyecto del Gobierno de Zoido para el entorno en octubre de 2012, aunque no ha sido hasta ahora cuando desde el distrito se ha anunciado que se cambiará una marquesina de sitio para facilitar entrada y salida de emergencia, dejando para una supuesta futura segunda fase el hormigón impreso en sustitución del albero. Vecinos y PSOE consideran esto insuficiente y temen que sea «un nuevo engaño para tapar la boca y seguir ganando tiempo. Estos anuncios vuelven a ser insuficientes para vecinos que llevan los tres años de Zoido esperando actuaciones, que se sienten abandonados, frustrados y decepcionados, que están hartos de chapuzas como el reciente arreglo por parte del Ayuntamiento de un tramo de menos de dos metros de acerado dejando el resto destrozado para otra ocasión futura».

Espadas ha exigido a Zoido que plantee «un proyecto consensuado con los vecinos que, por cierto, recelan del hormigón impreso con el que se quiere intervenir en las plazoletas. Tras tres años de espera, los vecinos no quieren más chapuzas sino adecentamiento y reurbanización integral a la altura de otras plazas. El alcalde debe además decirles con qué dinero piensa que podrá ejecutarlo después del recorte brutal de inversiones en distritos que en el caso de San Pablo ha pasado de 233.727 euros en 2013 a 56.207 euros en 2014, es decir, un 75,9% menos».