Los colegios de la barriada de Santa Clara han celebrado el Día de la Paz con una marcha y la lectura de un manifiesto. Unos 1.300 niños de los centros educativos Santo Ángel, Los Agustinos, Santa Clara, San Pelayo y Los Rosales han sido los protagonistas de una bonita jornada.

La marcha salió del colegio Santo Ángel a las 10:30 horas de la mañana y tras recorrer varias calles de Santa Clara con la Policía Local abriéndoles paso concluyeron en las pistas municipales del colegio Los Rosales. Una vez allí, representantes de las cinco escuelas leyeron unas palabras reclamando «el cese de las guerras y que en las naciones de todo el mundo reine la paz y la concordia».

El acto estuvo organizado por el Instituto Municipal de Deportes con la colaboración del Distrito San Pablo-Santa Justa. Su delegado, Jaime Ruiz, comentó «la importancia que tienen este tipo de eventos para conseguir algo tan necesario como es la paz mundial. No nos importa que nos tachen de utópicos pero con iniciativas de este tipo conseguiremos entre todos que algún día la paz sea la base de la relación entre los diferentes países y culturas de todo el mundo».

Una de las personas que ha hecho posible esta iniciativa ha sido Lucía Vahí Sánchez de Medina, directora del departamento pastoral del colegio Los Rosales. Hacía unos diez años que esta actividad no se organizaba y gracias a su voluntad y a la buena disposición mostrada por el resto de colegios se ha retomado de nuevo.

Según Vahí, «esta celebración se había perdido pero han sido los propios niños los que la han pedido cuando han visto las fotos de otros años. El principal reto ha sido realizar la marcha en un día difícil como el de hoy, marcado por la huelga de limpieza. En cuanto a la organización no ha habido mayores dificultades pues tanto el IMD como el Distrito San Pablo-Santa Justa nos han dado todas las facilidades. Les doy las gracias lo mismo que a los cinco colegios que han participado y a sus alumnos», comentó.

El acto concluyó a las 13:30 horas tras leerse el manifiesto y con un gran baile como broche de oro a una emotiva jornada.