La calle Baltasar Gracián está en obras para mejorar la accesibilidad y el tránsito de personas con movilidad reducida de una acera a otra. También se han puesto losetas en el acerado para que las personas ciegas tengan una guía que seguir a la hora de cruzar la carretera. La obra se encuentra enmarcada dentro del Plan de Accesibilidad elaborado por la Gerencia de Urbanismo del Ayuntamiento de Sevilla para los distritos San Pablo-Santa Justa y Macarena, y que cuenta con un presupuesto de 60.000 euros.

La actuación ha consistido en el rebaje de los bordillos del acerado y el pintado de un paso de peatones cercano a las residencias de mayores, Adorea y SAR Quavitae. Los operarios han tenido también que eliminar un paso de cebras que había pero que carecía de rebaje. Por lo que era inútil para las personas con movilidad reducida.

Según el concejal delegado del distrito San Pablo-Santa Justa, Jaime Ruiz, «estamos dando respuesta desde el Ayuntamiento de Sevilla a todas aquellas personas que en su día a día tienen problemas de movilidad. Entendemos que los mayores y las personas con alguna discapacidad han sido los grandes olvidados por la anterior corporación municipal y se ha puesto de manifiesto con este paso de peatones que se realizó sin rebaje de acerado. Por eso también hemos colocado juegos de mayores en el Parque Sinaí para ofrecer más servicios a la tercera edad».

Otra de las personas que más empeño ha puesto en que se realizara esta obra de accesibilidad ha sido el presidente de la Asociación de Vecinos Huerta de Santa Teresa, Miguel Cáceres. «Me siento muy satisfecho por esta actuación que llevamos pidiendo desde nuestra asociación por el bien de vecinos y sobre todo por las personas que viven en la residencia de mayores Adorea y SAR Quavitae. La intermediación del delegado, Jaime Ruiz, ha sido determinante para que estos rebajes fueran posible», ha manifestado Cáceres.

Además no han sido los únicos que se han hecho en esta barriada situada entre el Polígono de San Pablo y Luis Montoto. La calle Hernando del Pulgar también ha visto como se han rebajado los bordillos de las aceras y se han adaptado también pensando en las personas ciegas.