El parque Joaquín Morón Ríos, en la intercomunidad de propietarios El Zodíaco, cuenta con una nueva fuente de agua potable gracias a la actuación del Distrito San Pablo-Santa Justa y de su delegado, Jaime Ruiz. Se trata de una actuación que «llevábamos muchos años demandando, ya que el parque es muy visitado no sólo por los residentes en el Zodíaco, sino por todos los vecinos del entorno, que ahora podrán refrescarse e hidratarse cuando lo necesiten», señala el presidente de la intercomunidad, Ángel Naranjo.

Se trata de un espacio verde al que acuden «tanto padres con sus hijos pequeños como personas mayores, por lo que estamos encantados de tener esta fuente, una dotación que habíamos solicitado anteriormente en muchas ocasiones y que había caído en saco roto hasta ahora», señala el representante vecinal.

Naranjo celebra que «después del abandono municipal al que ha estado sometida la barriada se empiecen a hacer algunas mejoras y, poco a poco, podamos equipararnos a otros barrios en cuanto a actuaciones». Así, explica que «para el segundo semestre del año está previsto que Emasesa actúe en la calle Rafael Alberti, en la que no se ha renovado el alcantarillado en 40 años, lo que está provocando algunos problemas de hundimiento del terreno como los que han aparecido en esta misma vía a la altura del portal número tres».

Además, el pasado mes de enero se realizó la poda de árboles de gran porte en El Zodíaco, con el objetivo de combatir nidos de roedores que se estaban cobijando en las palmeras, una actuación también muy demandada por los vecinos. No obstante, respecto a estos trabajo, el presidente de la intercomunidad señala que «los técnicos de Parques y Jardines empezaron la poda en los naranjos pero desconocemos por qué se marcharon y no sabemos cuándo volverán, pues todavía quedan muchos árboles en los que actuar», señala.

Por último, Ángel Naranjo declara que espera que el Distrito San Pablo-Santa Justa «dé prioridad al Zodíaco» tanto «en las actuaciones de poda en los naranjos restantes como en cuatro pinos de gran tamaño, cuyas ramas golpean contra los edificios de las viviendas en los días en que sopla el viento».