El funcionamiento de los grupos de trabajo centró gran parte del debate de la junta municipal del Distrito San Pablo-Santa Justa, celebrada este jueves. Los miembros del pleno, presidido por el delegado Jaime Ruiz, acordaron crear una comisión para establecer el funcionamiento de los grupos, en el que estarán representados los partidos políticos así como las entidades vecinales y de otro ámbito que participan en la junta municipal.

En primer lugar, todos los representantes en la mesa se comprometieron a aportar el nombre de una persona para conformar la comisión que desarrollará el reglamento de los grupos de trabajo, fijando su periodicidad, el régimen de participación de los vecinos, los temas a incidir o quién puede ser invitado a dichos foros entre otros aspectos, con el objetivo de protocolizar la actuación.

El delegado, Jaime Ruiz, explicó que «nunca ha existido un reglamento de funcionamiento propio de los grupos de trabajo en este distrito. La naturaleza de estos órganos viene recogida en la legislación de la junta municipal, en varios artículos que regulan lo básico. Pero esa normativa básica puede estar acompañada por un reglamento que la desarrolle, que es lo que aquí se está pidiendo, con la finalidad de buscar la figura legal para que lo que se haga en los grupos de trabajo quede estandarizado de alguna manera».

Actualmente, San Pablo-Santa Justa cuenta ya con grupos establecidos entorno a temas como urbanismo, seguridad ciudadana, medio ambiente, limpieza, etc., pero «en ese nuevo reglamento podrán incluirse temáticas más concretas, siempre y cuando no escapen a las competencias de la junta municipal», añadió el delegado.

El objetivo general es conseguir que los grupos de trabajo sean operativos, ya que «tal y como están conformados ahora no funcionan, pues no va nadie a las reuniones». En este sentido, Jaime Ruiz explicó que a estos órganos sólo asisten personas de manera individual y puso como ejemplo el caso de un vecino que acudía al Grupo de Trabajo de Medio Ambiente a quejarse por una plaga de palomas en la calle Francisco de  Ariño: «Una vez erradicado su problema, este ciudadano no ha participado más en otras actuaciones de medio ambiente, y no podemos atender las particularidades sobre el interés común», subrayó el delegado.

Respecto a la escasa intervención en los grupos de trabajo, Ruiz recordó que «en San Pablo-Santa Justa no existía la participación de asociaciones no vecinales en la junta municipal del distrito, pero buscamos un camino paralelo para ello. Ya llevamos 39 preguntas de esos colectivos, por lo que es posible que estas entidades prefieren plantear sus demandas de forma directa al pleno y esto haya restado operatividad a los grupos de trabajo».