Payasadas, risoterapia, manualidades, magia, maquillaje o globoflexia son algunas de las «asignaturas» que cursan los alumnos de la Escuela de Tiempo Libre Don Bosco, la primera del ámbito de animación sociocutural que nació en Andalucía.

Ubicada en la calle Salesianos 1-B, el centro lleva desde 1990 impartiendo formación en ocio y tiempo libre a jóvenes de entre 18 a 60 años, la mayoría estudiantes o titulados universitarios procedentes del ámbito de la educación como Magisterio, Pedagogía, Psicología o Trabajo Social.

La coordinadora de la escuela, Rocío del Valle Díaz Fernández, explica que «la congregación salesiana había detectado carencias en los animadores que trabajan dentro de los grupos juveniles de las escuelas de la institución, por lo que inició un proceso de formación. A esto se une que en los años 90, la Junta de Andalucía publicó un decreto que regulaba la creación de las escuelas de tiempo libre, por lo que nació la Escuela Don Bosco que, de esta manera, pudo ofrecer la formación a alumnos externos a la familia salesiana».

Los alumnos, una vez finalizada la formación teórica y práctica, recibirán por parte de la Junta de Andalucía el diploma de Monitor de Tiempo Libre, una titulación homologada que habilita a cada individuo a trabajar con grupos juveniles e infantiles en ámbitos de la animación sociocultural, comunitaria o al aire libre. Pero para llegar hasta aquí, los alumnos han debido de superar el curso básico I (55 horas), el curso básico II (50 horas) y al menos seis cursos monográficos del tercer bloque, cada uno de ellos de unas 15 horas de duración.

El coste de la formación completa es de 395 euros, aunque «pensando siempre en los jóvenes universitarios, el pago se realiza de manera fraccionada», señala la coordinadora. Los profesores son todos titulados superiores con experiencia docente en el mundo de la animación, por lo que «nuestra filosofía es aprender haciendo, es decir, potenciamos la animación usándola como metodología».

Aparte de alumnos particulares, la Escuela Don Bosco también trabaja  con instituciones públicas y privadas. De hecho, durante cuatro años han colaborado con el Ayuntamiento de Sevilla, formando como monitores de ocio y tiempo libre a unos 130 jóvenes del Polígono Sur, dentro del recurso del Centro de Orientación y Dinamización para el Empleo (CODE). También colabora con otras congregaciones religiosas, como los trinitarios, las adoratrices y las calasancias; así como con distintas hermandades de la provincia de Sevilla.