Lo que hasta ahora es un mercado semi abandonado, en la calle Sebastián Recasens con Baltasar Gracián, en breve podría convertirse en el centro dinamizador de la zona comercial de los barrios de San Pablo, Santa Justa y Nervión. La comisión de trabajo del mercado Cruz Campo ha celebrado una reunión para conseguir acercar posturas y perfilar un proyecto que logre revitalizar la vieja plaza de abastos, en la que tan sólo persiste un placero.

La comisión, creada al amparo de la junta municipal del Distrito San Pablo-Santa Justa, está formada por representantes políticos y asociaciones de comerciantes que pusieron sobre la mesa su deseo de que el viejo mercado renazca convertido en una lonja capaz de aglutinar la creación de empleo, un  servicio de calidad y un modelo de venta diferente.

«Nuestra intención es que en lugar de un placero haya en el mercado 61, y que el proyecto aúne los valores de cercanía y tradición propia de las plazas de abasto de los barrios pero con un espíritu renovado e innovador, más al estilo del Mercado de San Miguel de Madrid», declara Cristóbal Morales, presidente de la asociación de comerciantes Huerta de Santa Teresa-San Pablo-Santa Justa.

Morales, miembro de la comisión, declara que el mercado de la Cruz Campo se inauguró en 1962 y que por aquel entonces los puestos se adjudicaron por subasta a través de la Compañía Vízcaína de Obras Públicas, que lo regentaba. «El mercado lleva 20 años muerto, ya que la concesionaria no ha hecho nada por él. Los comerciantes no queremos que muera y estamos interesados en adaptar el mercado a los nuevos tiempos, pues entendemos que puede ser un proyecto muy importante para el comercio del barrio», señala Morales.

La asociación Huerta de Santa Teresa-San Pablo-Santa Justa cuenta con un proyecto «comercial y financiero» ya redactado, en el que «hay muchos proveedores interesados», pero que precisa de un informe técnico para su validez. «Nosotros hemos hecho un proyecto basado sólo en la estructura interna. Por ello, demandamos al Ayuntamiento que ponga a nuestra disposición un informe técnico, porque ahí no podemos llegar nosotros. Nuestro proyecto es a coste cero para el Gobierno local, que tan sólo tendría que correr con los gastos del informe que le pedimos», explica Morales.

En 2013 es cuando, según los comerciantes, termina la concesión de la Compañía Vizcaína, por lo que «es el momento de que el nuevo mercado tome impulso, ya que se encuentra situado en un enclave excepcional para dar servicio al turismo que llegue a la ciudad a través del AVE en Santa Justa», subraya el miembro de la comisión.

Por su parte, el Ayuntamiento de Sevilla a través del Distrito San Pablo-Santa Justa mantiene su compromiso de seguir trabajando y «celebrando nuevos encuentros para atender las peticiones de todo el mundo», con el objetivo de que las conclusiones «satisfagan a todos los interesados en el proyecto del nuevo mercado».