«El Cateto» es un bar muy de barrio pero su fama trasciende lo meramente local, ya que cuenta con adeptos en todas las zonas de Sevilla e incluso en los pueblos de la provincia, especialmente en Umbrete, municipio arraigado a los orígenes del establecimiento, al ser la localidad de procedencia de los fundadores: Agustín Trigo y su mujer, Josefa Rumán, quienes se establecieron en la capital allá por el año 1969 y que llevaron siempre con orgullo su origen rural.

Se trata de un establecimiento que no exhibe ostentación alguna ni en la decoración del local ni en la de los platos que conforman la carta. Su éxito se basa en la cocina tradicional y, sobre todo, en la forma de preparar los caracoles y las cabrillas, las especialidades por excelencia que hacen que cada primavera todo el barrio se eche a la calle para degustar una tapita en los veladores de la calle Sinaí.

Tas 44 años de servicio ininterrumpido en el distrito San Pablo-Santa Justa, «El Cateto» se ha convertido en uno de los templos del caracoleo sevillano. El negocio está regentado actualmente por la segunda generación: José Francisco, Agustín y Francisco Javier Trigo, quienes han sabido recoger el testigo de sus progenitores y continuar la estela empresarial, abriendo otros locales en distintos emplazamientos.

Así, alrededor del año 90 se sumó un nuevo local en la calle Sinaí 25, justo al lado del negocio original, y se amplió el servicio con desayunos, cafetería y carnes a la brasa. Cuatro años más tarde se abrió otro establecimiento en el Parque Alcosa y, finalmente, uno más en Luis Montoto, aunque éste último cerró sus puertas en 2012.

De los tres locales que continúan en activo, dos de ellos abren todos los días durante todo el año y el más pequeño, el primero de Sinaí, sólo «con el buen tiempo, desde finales de marzo hasta principios de octubre, especialmente para cubrir la época de los caracoles», señalan los camareros.

Pero no sólo de caracoles vive «El Cateto», ya que sus fogonos no paran, y además de los platos contemplados en la carta -que se sirven la modalidad de tapas, medias raciones o raciones completas- se ofrecen distintos guisos a diario y las almejas y las coquinas como exquisitez para entonar el fin de semana.

Junto a su cocina, otro de los puntos fuertes de «El Cateto» es la estabilidad de su plantilla, ya que «en la temporada de mayor trabajo somos unos 12 empleados y el que menos tiempo lleva trabajando supera ya los siete años en la empresa», apuntan los camareros.