Un grupo de activistas del movimiento 15-M en Sevilla ha ocupado el edificio del antiguo centro de Formación Profesional ADA, en el Polígono San Pablo, para utilizarlo como un centro donde poner en marcha «actividades culturales y de dinamización social en el barrio».

Se trata de un inmueble que es propiedad privada y que pertenece a la Asociación de Utilidad Pública de Carácter Benéfico ADA, quien empezó a desarrollar su labor social en el Polígono San Pablo pero hace tres años se trasladó a un nuevo edificio en Sevilla Este, por lo que el Ayuntamiento no puede actuar al no ser de titularidad municipal.

El colectivo ha indicado que han acordado rebautizar este enclave como «Centro Social La Soleá», dada la cercanía a la mencionada avenida, en el que pretenden «posibilitar un lugar multiusos para que en él puedan desarrollarse talleres, cursos de formación, actividades culturales diversas, mercados de trueque, intercambio de saberes, y las que demanden quienes en él participen».

Asimismo, han indicado que «el modelo organizativo será el de la horizontalidad y la autogestión, y la toma de decisiones conforme a la participación directa», subrayando la «ausencia de lucro».

Los vecinos del Polígono San Pablo habían denunciado en múltiples ocasiones continuos actos de vandalismo en el inmueble abandonado, que cada vez estaba más deteriorado, pero esta situación había conseguido mejorar notablemente con la nueva iluminación que el Distrito San Pablo-Santa Justa ha instalado en las inmediaciones.

El presidente de la asociación de vecinos La Unidad, José Manzano, ha declarado que, al parecer, «el colectivo está limpiando las instalaciones», pero ha rechazado pronunciarse respecto a esta ocupación, señalando que «no nos parece ni bien ni mal. Sabemos que es un local privado y la decisión de echarlos o dejarlos allí la tiene la propiedad».  A este respecto ha enfatizado que «lo único que queremos los vecinos es que no haya problemas en el barrio».

Por su parte, el director de la escuela de FP ADA propietaria del inmueble, Javier Fernández-Montes, afirma que «hemos realizado distintas actuaciones para evitar actos vandálicos en el edificio del Polígono San Pablo, como el tapiado de ventanas con ladrillos» y asegura que «ponemos en conocimiento de la policía cualquier incidencia que nos comunican». Respecto a la ocupación del inmueble, el director también ha rechazado pronunciarse.