Un grupo de alumnos del colegio público de educación Infantil y Primaria Calvo Sotelo, ubicado en la calle Arroyo, participarán voluntariamente en un estudio neurológico cuya finalidad es identificar los factores psicológicos y sociales relacionados con el rendimiento cognitivo, según ha adelantado el director del centro escolar, Pedro Medina.

El estudio «Adaptación española de la batería Nepsy II» depende del Programa de Neuropsicología Clínica del Hospital Universitario Virgen Macarena y cuenta con la colaboración de la Universidad de Sevilla. Se trata de una investigación que se va a desarrollar en las comunidades autónomas de Andalucía, Cataluña, Comunidad Valenciana, Castilla y León, Castilla La Mancha, Madrid, País Vasco y Galicia, en la que van a participar más de mil niños y niñas de edades comprendidas entre los tres y los 16 años de edad.

El proyecto, según ha explicado el director, pretende traducir y adaptar al castellano las pruebas que integran la batería Nepsy II, un referente internacional en la exploración de las funciones neurocognitivas en el desarrollo de niños y jóvenes. El objetivo es obtener baremos de puntuaciones normales en niños sanos, ya que el programa de Neuropsicología Clínica del Hospital Macarena se encargará de analizar tambien a una población de niños enfermos.

El nombre de la prueba, Nepsy, surge de las palabras en inglés  «neuro» y «psychology», y sirve para evaluar aspectos de las capacidades cognitivas que son críticos en la habilidad del niño para aprender y ser productivo, tanto dentro como fuera del entorno escolar. Por ello, los alumnos participantes realizarán una serie de pruebas en el horario escolar, en las que abordarán tareas de lenguaje, de memoria, de atención, de la función visoespacial, del procesamiento fonológico, de repetición de palabras sin sentido y distintas funciones ejecutivas, siempre «bajo la supervisión del equipo directivo del colegio», ha señalado Medina.

Se trata de un estudio voluntario, por lo que la dirección del centro se muestra «muy agradecida» por la buena disposición que han tenido los padres y madres de los alumnos, ya que «más de un centenar ha traído firmada la autorización para formar parte de la investigación», ha manifestado el director.

El estudio garantiza que «toda la información y el material recogido se custodiará con las máximas garantías para su confidencialidad» y ni siquiera el equipo investigador que lleve a cabo los análisis estadísticos «conocerá la identidad de los alumnos».

El director ha puntualizado que «ya hemos enviado las solicitudes firmadas por los padres al responsable del programa del Hospital Virgen Macarena, para que haga una selección de los alumnos que participarán en la investigación». Se trata de un estudio que, según ha definido el responsable educativo, «comenzará de manera inmediata».