Las instalaciones del antiguo centro de Formación Profesional ADA, en el Polígono San Pablo, se encuentran en un estado muy deteriorado. Donde hace apenas tres años estudiaban muchos alumnos del distrito hoy no hay más que basura, restos de botellona y de hogueras, ya que «hay jóvenes que se saltan la valla, rompen los cristales y las puertas que todavía sobreviven y se llevan lo poco que queda dentro», denuncia la asociación de vecinos La Unidad.

El presidente de la asociación, José Manzano, declara que «constantemente nos vemos obligados a llamar a la policía ante los múltiples actos vandálicos que suceden en las instalaciones, donde parece ser que también se da el intercambio de sustancias adictivas». El representante vecinal afirma que «ya se han llevado hasta el alumnio de las ventanas que quedaba» por lo que, asegura, «los vecinos están preocupados, pues si continúan los destrozos, las rejas van a durar poco y nada impedirá que se metan ocupas en el edificio».

Manzano explica que han puesto la situación en conocimiento del Distrito San Pablo-Santa Justa pero que, al ser una propiedad privada, el Ayuntamiento no puede actuar. De hecho, las instalaciones pertenecen a la Asociación de Utilidad Pública de Carácter Benéfico ADA, quien empezó a desarrollar su labor social en el Polígono San Pablo pero hace tres años se trasladó a un nuevo edificio en Sevilla Este.

El representante vecinal lamenta que el centro educativo «abandonara» el barrio, pues en este edificio estudiaban «muchos jóvenes que ahora se ven obligados a desplazarse, sumando un considerable gasto a su formación».

Por su parte, el director de la escuela de FP ADA, Javier Fernández-Montes, afirma que «hemos realizado distintas actuaciones para evitar actos vandálicos, como el tapiado de ventanas con ladrillos» y asegura que «ponemos en conocimiento de la policía cualquier incidencia que nos comunican».

El director del centro afirma que la intención de la propiedad es «rehabilitar las instalaciones y darle un uso benéfico, pero necesitaríamos apoyos económicos para poner ese proyecto en marcha y ahora mismo no los tenemos», asegura. De hecho, declara que «en su día se presentó un proyecto para hacer un centro de día, con el objetivo de atender a la población anciana del entorno, pero la idea se paralizó por falta de ayudas».