El Economato Social María Auxiliadora de las Salesianas con sede en la calle Gólgota de la barriada Huerta de Santa Teresa ha cumplido su IV Aniversario. Por tal motivo, la directora del centro, María José Cabet, quiso celebrarlo junto a su equipo de voluntarios, colaboradores, patrocinadores y representantes del Distrito San Pablo-Santa Justa.

A la cabeza de la representación institucional acudió el concejal delegado, Jaime Ruiz, quien recordó que «desde el Distrito apoyamos a esta entidad facilitando autobuses para los campamentos de verano a los que acuden los hijos de estas familias en riesgo de exclusión social. Facilitamos transporte para las cargas de alimentos y hemos ayudado a la Asociación “Puerta de la Esperanza”, que trabaja directamente con el Economato, para que tenga una sede administrativa en el Espacio Ciudadano».

Unas 50 personas acudieron a un acto que se abrió con una oración y peticiones por los más desfavorecidos. A continuación, una bonita tarta con sus cuatro velas hizo aparición y fue la propia directora del centro la que invitó al Delegado a soplar las velas junto a ellas.

Para la directora, María José Cabet, «he querido que Jaime viniera conmigo a soplar las velas porque es muy buena persona. Tenemos una relación con el Distrito magnífica y la ayuda que nos ofrecen es muy positiva para el Economato».

Luego contó que hay 40 instituciones que mandan personas y familias en riesgo de exclusión social al Economato. Aquí pueden comprar alimentos pagando tan sólo una cuarta parte de su precio mientras que las otras tres cuartas partes la paga la institución que manda a las familias.

De esta manera, los beneficiarios de este servicio social pueden comprar un paquete de macarrones por 10 céntimos, una lata de fabada o albóndigas por 0,25, un litro de aceite por 0,63, un kilo de lentejas por 0,28 o un kilo de arroz por 0,30 céntimos.

Los gastos de infraestructuras como el alquiler de los dos locales, la luz, el agua, etc, lo pagan con las cuotas de los socios.

María José Cabet recordó que «comenzamos con la idea de ayudar a las familias y personas en riesgo de exclusión social. Empezamos con 30 familias y en la actualidad atendemos a 500. El objetivo a corto plazo es seguir atendiendo nuevas necesidades. Tenemos mucha confianza en que el futuro está siendo mejor que el presente, y que éste a su vez está siendo mejor que el pasado».

Una de las voluntarias que lleva colaborando con el Economato Social desde el principio es Rocío del Nido, que confiesa haberse conmovido viendo como las familias pedían comida. «Desde mi posición acomodada no tenía conciencia de que esto estaba ocurriendo en Sevilla. Ahora somos conscientes de los estragos que ha causado la crisis. Aquí hay familias de clase media que ahora necesitan lo más básico que es comer. La pobreza ha aumentado considerablemente porque además la lista de espera sigue creciendo».

También dieron su opinión Pepi Díaz, presidenta de la Asociación Puerta de la Esperanza, y Mariló del Junco, colaboradora, quienes mostraron su compromiso tanto con el Economato como con el distrito San Pablo-Santa Justa. «Para nosotras es una satisfacción personal colaborar con esta causa en la que hay tantas buenas personas implicadas. Si además contamos con la colaboración de políticos de la calidad humana de Jaime Ruiz, todo es más fácil y satisfactorio», aseguró Mariló del Junco,