Las bajas temperaturas de este domingo, un día más invernal que primaveral, no han mermado las ganas de diversión de los más pequeños, quienes se han convertido en los verdaderos protagonistas de las V Jornadas Vecinales celebradas en el parque Bordas de La Rosaleda.

La asociación de vecinos homónima, que preside Antonio Urbano, ha señalado que «los niños han disfrutado saltando en el castillo hinchable, así como participando en todas las actividades destinadas a los menores, como son los talleres de maquillaje infantil, dibujos, manualidades como globoflexia y juegos tradicionales».

La jornada ha contado con la colaboración del grupo scout Inti-Raymi, quienes han montado una jaima en el parque y han realizado distintas acciones educativas y lúdicas para todos los niños de los barrios más próximos que se han acercado hasta el escenario de la fiesta. No obstante, la actividad del cuentacuentos no ha podido realizarse, siendo la única contemplada que se ha caído del programa previsto.

La celebración vecinal ha tenido también un marcado carácter solidario. De hecho, durante toda la mañana se han estado recogiendo alimentos no perecederos que se destinarán a la Fundación Banco de Alimentos de Sevilla. En total, la asociación Bordas de la Rosaleda ha reunido un total de 80 kilos de productos, una cifra «inferior a la que hemos conseguido otros años pero, en cualquier caso, muy significativa para los tiempos que corren, y que estamos seguros que vendrán a ayudar a muchas familias con escasos recursos», ha declarado el presidente de la entidad.

El mercado del trueque es otra de las actividades más populares que ha acogido esta celebración, en la que este año los vecinos se han intercambiado «especialmente juguetes y también prendas de ropa, tanto de bebé como para adultos», y en la que han participado «muchos menores, a los que les llama la atención participar en un mercadillo sin moneda de por medio».

El momento preferido para los adultos ha llegado a la hora de probar los ya famosos «garbanzos de Paqui», en la que todos los vecinos han disfrutado de un almuerzo de hermandad gracias a la colaboración «del Bar La Rosaleda, y de sus propietarios, quienes siempre apoyan nuestras actividades», ha señalado Urbano.

En este sentido, el representante vecinal también ha agradecido la colaboración del Distrito San Pablo-Santa Justa en la celebración, que ha contribuido aportando el castillo hinchable que ha hecho las delicias de los pequeños.