El concejal del Grupo Socialista Alberto Moriña denuncia el «abandono» de la piscina de San Pablo construida en 1997 para los campeonatos de Europa de Sevilla y que sigue «cerrada y cada vez más deteriorada».

«La dirección del IMD se está dedicando a privatizar instalaciones que funcionan perfectamente y que han sido recién construidas con fondos públicos y, sin embargo, no ha tomado ni una sola medida para resolver la situación de estas instalaciones que están cerradas desde 2007. ¿Por qué no se dedica a buscar una vía para encontrar la financiación necesaria para afrontar el coste de la reparación y puesta en funcionamiento de estas instalaciones en vez de dedicar todo el tiempo a desprenderse de centros deportivos que funcionaban correctamente y que habían sido recién construidos por el gobierno de la ciudad?», se preguntó el concejal socialista.

Alberto Moriña recordó que «las instalaciones de San Pablo fueron cerradas en 2007 debido a la necesidad de realizar obras, una actuación que se fue demorando pese a los intentos de buscar opciones como la realización de un concurso de ideas. El anterior gobierno no consiguió resolver el problema y poner en valor una piscina necesaria para el distrito y para la ciudad. Y Zoido, entonces en la oposición, anunció en repetidas ocasiones que era un tema que iba a ser prioritario y que estaría resuelto de forma inmediata. Han pasado más de dos años, y mientras se privatizan instalaciones públicas que funcionan correctamente se mantiene abandonada, y sin ningún plan de actuación, una de las mejores piscinas públicas que ha tenido Sevilla»-

«La mejor solución para esas instalaciones debe ser realizar una planificación de inversiones y de mantenimiento desde los propios recursos del Ayuntamiento para que se pueda prestar un servicio público a toda la ciudad, e incidió en la contradicción que supone que la dirección del IMD esté privatizando centros deportivos alegando obras menores de reforma, y mientras tanto no tenga ni una sola alternativa encima de la mesa para recuperar esta piscina cerrada desde 2007 que requiere de una importante inversión». «Zoido debe dedicarse a buscar fórmulas para poner en valor esta piscina que no pongan en riesgo el carácter público del centro deportivo San Pablo. Ésa debería ser una de sus actuaciones prioritarias en vez de poner en manos de empresas privadas equipamientos recién construidos y que funcionan correctamente como las piscinas de La Fundición, Los Mares y San Jerónimo o las más de 50 instalaciones que estaban gestionadas hasta ahora por juntas rectoras. Lo que se está haciendo con esas instalaciones son privatizaciones injustificadas de equipamientos construidos con fondos públicos basadas únicamente en una estrategia de desmantelamiento del sector público y de generar beneficios económicos a empresas a costa de un servicio público», concluyó el concejal socialista.