El Distrito San Pablo-Santa Justa celebró su pregón de Cuaresma 2014 en la parroquia San Ignacio de Loyola, en colaboración con la hermandad Nuestro Padre Jesús Cautivo y Rescatado.

En una noche que ya rezumaba aromas de azahar y ambiente cofrade, la hermandad de San Pablo recibía en su parroquia a los numerosos asistentes al acto del pregón de Cuaresma 2014. Los músicos de la Banda Virgen del Castillo de Lebrija afinaban sus instrumentos y los nervios de Raúl Reyes Milla, el pregonero elegido, eran evidentes mientras se aferraba a  la medalla de su querida hermandad del Polígono.

Miguel Ángel Campos, hermano Mayor de la hermandad, ejercía de anfitrión de las distintas representaciones de las dos hermandades de penitencia, aparte de la anfitriona, del distrito; la hermandad de La Trinidad y la hermandad San José Obrero, de la Archicofradía de Gloria de María Auxiliadora y algunas de las asociaciones culturales cofrades como son La Humildad del Polígono de San Pablo y laAsociación Cultural de Nuestro Padre Jesús de la Salud. Fue con la llegada de Jaime Ruiz, delegado del distrito,  cuando todo dio comienzo.

Con un bello altar presidido por la excelsa talla de Luis Álvarez Duarte y tras la interpretación por parte de la banda de «Aniversario Macarena» se procedió a las presentaciones por parte de José Luis Pérez, secretario de la hermandad. Sonó entonces «Mater Mea» que dio paso a Gabriel Solís, pregonero de 2013 del Distrito San Pablo-Santa Justa, y con unos bellos versos que sirvieron de introducción al pregonero de 2014 la marcha «Rosario» fue la antesala de la gloriosa noche cofrade del Distrito San Pablo-Santa Justa.

El pregón estuvo cargado de emotividad y continuas alusiones del pregonero a su hermandad de San Pablo, dónde este historiador del arte se forjó como cofrade. Fue realizando un recorrido sentimental de sus vivencias cofrades con su padre que lo llevaba de la mano  a San Julián a ver la Macarena, hermandad de la que también es hermano. También sus vivencias con otras hermandades del distrito como San José Obrero, la Trinidad o en Glorias con María Auxiliadora. Pero sobre todo en su hermandad del Polígono dónde desde niño soñaba con sus hermanos cofrades, mientras aprendía la importante labor de priostía, con el día en el que realizaran estación de penitencia a la Santa Iglesia Catedral. Y ese día llegó, el 5 de enero, y con él la infinita alegría de todo un barrio.

También hubo alusiones a la climatología y a los años de lluvia que vienen impidiendo la normal estación de penitencia de la hermandad de San Pablo, «que el único aguacero sea el de las lágrimas de todo un barrio al ver a Jesús Cautivo por la avenida Pedro Romero», pronunció.

Un pregón intimista, de sentimiento, de vivencias de barrio, de expresión del coraje de unos hermanos jóvenes que con esfuerzo y tesón han logrado que la hermandad del Cautivo sea un referente de las cofradías extramuros.

Al finalizar, el pregonero recibió una gran ovación de los asistentes y visiblemente emocionado recogió un reconocimiento por parte de hermano mayor de su hermandad y de Jaime Ruiz.

La Banda realizó entonces una magistral interpretación de la marcha «Pasa la Macarena», para finalizar el acto con el mimno de Andalucía y el himno de España.