La asociación de vecinos Huerta Santa Teresa quiere que 2013 quede reflejado en el calendario como un año especial, pues «no todos los días se cumple una década», afirma el presidente, Miguel Cáceres. Por ello, la entidad está estudiando un calendario de actividades para celebrar esta efemérides que incluye actos culturales, espectáculos lúdicos, talleres infantiles y boletines informativos, entre otras.

En primer lugar, la entidad ha iniciado ya conversaciones con la propiedad del solar situado en la avenida de Kansas City número 36 para «que nos ceda la finca durante unas semanas con motivo de organizar aquí la celebración del décimo cumpleaños, una fiesta que tendrá su punto álgido coincidiendo con el Día de Santa Teresa, en el mes de octubre», explica Cáceres.

No obstante, será el presupuesto el que determinará el número de actividades a celebrar en este año, ya que «los fondos de la asociación son bastante limitados, pues se nos va casi todo en pagar el alquiler del local social, sito en la calle Hernando del Pulgar, y correr con los gastos corrientes de luz y teléfono». Por ello, la directiva ha pedido colaboración al Distrito San Pablo-Santa Justa y asegura que acudirá a la Fundación Cruzcampo, a el Corte Inglés o a conocidas marcas de bebidas en busca de financiación privada.

Además, Huerta Santa Teresa se ha propuesto como retos para 2013 el cambio de sede. La entidad lleva años pidiendo al Ayuntamiento un local situado en la calle Muñoz Seca, muy próximo al colegio Borbolla, «con el objetivo de dar un mejor servicio a los más de 300 socios que tenemos y al resto de vecinos del entorno», señala el presidente, «en donde poder organizar más talleres, ya que el centro cívico del distrito queda bastante lejos para los vecinos mayores del barrio, por lo que la asociación podría compensar esa barrera», explica Miguel Cáceres.

Por otra parte, el representante vecinal manifiesta que espera que en este ejercicio «se arregle definitivamente el parque Sinaí y que se coloquen farolas en la calle Manuel Mantero, además de que se ponga veto al aparcamiento indiscriminado en el barrio los días que juega el Sevilla Fútbol Club en su estadio». Y es que como alerta el presidente «en el barrio hay dos residencias de ancianos y el día que necesitemos que entre una ambulancia o un camión de bomberos y haya partido, tendremos un problema bastante gordo».