Un grupo de amigos, amantes de las fiestas de febrero, decidieron hace casi 15 años formar una chirigota. Ha llovido mucho desde aquel año 98, nuevos componentes y más conscientes de lo que es el Gran Teatro Falla pero lo más importante es que tienen asentado su estilo y en Cádiz ya no son la chirigota de Sevilla sino que ya son unos más en la fiesta.

El 3×4 corría por sus venas, aunque su D.N.I no dijese lo mismo su sangre no era roja sino «colorá» como los inconfundibles ladrillos del Falla, así que inevitablemente estos chicos estaban predestinados a subirse a las tablas de la Plaza Fragela. Sería en el año 98 cuando comenzarían con esta «locura», del Falla a la calle, de la calle al Falla no importaba si eran oficiales o ilegales, lo importante era cantar, disfrutar y hacer reír.

Hace tres años esta chirigota dio un vuelco, pocos eran los que quedaban de aquellos comienzos, pero la esencia seguía siendo la misma. En 2010 los Sgayderman se quedaron a las puertas de Cuartos de Final, algunos decían que había sido un «cajonazo» pero lo cierto es que ahí, Pablo de la Prida y Jesús Benárquez, ambos autores del conjunto, vieron que ya estaban en camino, esa era la forma solo faltaba un pequeño empujoncito.

Y llegaría el año de «No me ralles» unos coches que si consiguieron ese ansiado pase y que revolucionaron las calles de Cádiz durante la semana de carnaval. Con ese buen sabor de boca del año pasado, las cosas se le ponían más fáciles para conseguir el pase a Cuartos pero estos sevillanos son más de complicarse la vida, solo hace falta ver el tipo: el salón de una casa.

«Estamos en casa» además de por sus ingeniosas y divertidas letras, destacan por un diseño sorprendente: el sillón, la televisión, las cortinas, la puerta, el loro y unas paredes que tocaban la guitarra. Convirtiéndose así en la envidia de todo carnavalero, ya que segundos después de la subida del telón en twitter todos deseaban tener una salón así.

Trece horas desde que salieran de Sevilla hasta su regreso a las seis de la mañana. Un viaje para hacer lo que más les gusta y donde más les gusta. Una mudanza de Sevilla a Cádiz, por febrero.