Los vecinos de la calle Baltasar de Alcázar, en el barrio de La Corza del distrito San Pablo-Santa Justa, manifiestan que se sienten «asustados e inseguros» en sus propias casas, ya que se ven obligados a convivir a diario con la humedad y las grietas. El bloque número 9 de la citada calle es uno de los más afectados, por lo que sus inquilinos exigen a la Empresa Pública de Suelo de Andalucía (EPSA), propietaria del inmueble, «una solución definitiva que nos permita dormir por las noches sin pensar que el techo se nos va a venir encima».

Los residentes aseguran que el edificio «ha dado problemas desde su construcción, pues la obra no se remató bien, y los pisos se han calado en cuanto caían dos gotas», afirma Piedad Tamajón, presidenta de la comunidad de vecinos y arrendataria del 2ºA, quien asegura que «por mucho que pintamos el bloque e intentamos mantenerlo cuidado, es imposible sin un arreglo estructural».

La humedad ha hecho saltar los azulejos de la cocina de Joaquina Cano, vecina del 2ºB, quien declara que «me veo obligada a tener el horno tapado con plástico y toda la cocina llena de cartones, ya que las goteras se filtran por todas partes. Estoy sola, porque mi marido murió, y me veo impotente con la casa de esta manera sin saber qué hacer».

A Carmen Plaza, del 1ºB, se le cayó parte del techo de una de sus habitaciones en la que duermen su hija y su nieta, creándole un agujero por el que el agua se filtra. «Estamos temiéndole a la lluvia a no poder más», asegura. Por su parte, la vecina del Bajo B, Jenifer Montero, afirma que su hija está «en tratamiento médico, y cada dos por tres tenemos que salir corriendo al hospital donde la está viendo un neumólogo a causa de problemas que le ha derivado la humedad».

Y es que según la presidenta de la comunidad, en los días de lluvia los inquilinos tienen que ponerse «planta por planta a recoger agua, pues cae de las paredes que esto parece las cataratas del Niágara».

El presidente de la asociación de vecinos León Felipe del barrio de La Corza, José Pizarro, asegura que se están remitiendo quejas de los vecinos por escrito a la Junta de Andalucía desde antes de 2008. Así, explica que aunque la directiva de la entidad lleva tan sólo dos años, «llevamos mucho tiempo más trabajando por el barrio».

El representante vecinal manifiesta que son «varios bloques y casas particulares» las que están afectadas por grietas en las estructuras, aunque puntualiza que los técnicos de EPSA han determinado que «no hay peligro de caída inminente». Aún así, Pizarro confirma que los vecinos «están intranquilos y asustados».  Muchos de ellos viven en régimen de alquiler y otros han comprado las casas pero, en cualquier caso, «corresponde a la propiedad arreglar los desperfectos de las viviendas, antes de que haya que lamentar algún accidente».

Según el presidente de la asociación León Felipe, «el subdirector de EPSA se ha comprometido a detallarnos por escrito las actuaciones que se van a llevar a cabo en las viviendas, así que estamos a la espera». Reconoce que son conscientes de que «la administración no tiene dinero ahora», pero critica que «la crisis en La Corza dura más de 30 años, pues en el barrio nunca han hecho nada». Por último, la entidad quiere dejar claro que su reivindicación no tiene carácter político alguno ya que, asegura, «los únicos colores que defendemos son el azul y el blanco, los colores de nuestro barrio».