La maestra de la escuela de adultos de la asociación de vecinos El Triángulo, Encarnación Benavides Bernal, ha sido la encargada de poner voz al tradicional Pregón de Semana Santa que organiza la entidad, que ha contado con la actuación de tres saeteros del barrio: Concha Cortés, Ángel Moscosio y Moisés Morales, todos ellos socios de El Triángulo.

La presentadora del acto, Juana González, ha esbozado un breve perfil de la pregonera quien, acto seguido, ha tomado la palabra. Durante su disertación, Encarnación Benavides ha dado muestras de su experiencia escribiendo pregones, ya que lleva cuatro años poniendo letra a la Semana Santa sevillana en la asociación vecinal aunque, en esta edición por primera vez, ha sido el altavoz de sus propios versos.

Su pregón, que ha combinado la prosa y el verso, ha comenzado nombrando a la corporación de San José Obrero, a la que Benavides Bernal se siente «muy unida», por lo que ha dedicado las primeras poesías a la Virgen de los Dolores, señalando que aunque «ha cumplido 50 años, sigue siendo niña como entonces, y más bonita aún, porque su rostro refleja todo el amor que comparte con sus jóvenes hermanos, hacia lo bello y lo grande de la caridad que ostenta el Cristo en su misericordia, hacia los dolores que sufre el mundo y sevilla toda».

La pregonera ha señalado que «la Virgen de los Dolores no procesiona en Semana Santa, hasta ahora», aunque ha añadido que «tiene lo que no tiene ninguna, el privilegio de haber salido de las manos inocentes de un niño», pues «en su rostro está plasmada la belleza de las ilusiones, sueños y aspiraciones de un futuro imaginero», en alusión al autor de la obra, Luis Álvarez Duarte, quien tallara la imagen con tan sólo 12 años de edad.

Respecto a «su hermandad», ha definido a la corporación de San José Obrero como «manantial de agua clara, que nació siendo pequeño, y que fue creciendo y creciendo hasta convertirse en aguas de torrente raudo, que van llevando su Virgen muchos, muchos más hermanos».

En la segunda parte del Pregón, la potagonista ha hablado sobre «lo que no se ve, pero sentimos, lo vivimos y nos da vida: la fe, la esperanza y la caridad, que es amor». Así, ha pregonado que «Sevilla es la fe con mayúsculas», y se ha referido a las obras de caridad de las hermandades, aludiendo a que «aunque todos nos fijamos en la plata de sus pasos, en la riqueza de sus bordados, en toda la magnificencia que derrochan en las calles de la ciudad, lo oculto, lo que no se ve, es mucho más hermoso y brillante ante los ojos de Dios, y son todas las ayudas que callados ofrecen a sus semejantes, sin que cornetas ni tambores lo vayan anunciando».

En la tercera parte, la maestra de El Triángulo ha realizado un sentido recorrido por cada día de la Semana Santa, empezando en el Domingo de Ramos y terminando en el de Resurección, nombrando a todas las hermandades que procesionan en estación de penitencia hasta la Catedral de Sevilla.

Un momento especialmente emotivo para la protagonista se ha producido al nombrar al Gran Poder, «el Señor de Sevilla, el moreno de mi tierra, el que reparte sus dones en la Madrugá serena», al que se ha dirigido entonando: «este año te pedimos, con más arte y con más pena, por tantas necesidades que por cuestiones adversas, están sufriendo tus fieles de Sevilla, Andalucía y hasta toda España entera».

Tras exaltar la Pasión durante algo más de una hora y media, una ovación de aplausos ha puesto el punto y final a este Pregón. Como broche de oro, el presidente de la asociación anfitriona, Manuel Ferrer, ha hecho entrega a la pregonera, presentadora y saeteros de un reconocimiento de manos del delegado del Distrito San Pablo-Santa Justa, Jaime Ruiz.

El acto ha contado también con la presencia de miembros de la Hermandad de San José Obrero así como de asociaciones vecinales cercanas, como Bordas de la Rosaleda.