El Costero y la Asociación Amigos de El Fontanal ha obtenido 2.700 kilos de alimentos gracias a su iniciativa. Y es que los miembros de estas asociaciones decidieron organizar un evento con el que echar un buen rato pero con un objetivo solidario: obtener alimentos para los más necesitados.

Al acto ha acudido el delegado del Distrito San Pablo-Santa Justa, Jaime Ruiz, quién ha mostrado su satisfacción y ha declarado que «la iniciativa es excepcional. Todos los que acudimos nos llevamos una grata sorpresa al ver tanta gente en torno a un evento solidario. Que se hayan recaudado 2.700 kilos de alimentos dice mucho de los vecinos de El Fontanal y de las zonas aledañas».

También tuvo palabras Ruiz para los representantes vecinales de otras asociaciones que quisieron apoyar con su presencia la «Sardiná Solidaria». Así, ha añadido que «me llevé una grata sorpresa al comprobar como arroparon a El Costero y a los Amigos del Fontanal las directivas de las Peñas Béticas y Sevillistas El Fontanal, miembros de la Asociación de Vecinos El Triángulo o el hermano mayor de San José Obrero, Rafael Ramírez. Todo esto pone de manifiesto el grado de compromiso social de estos colectivos. Agradezco su esfuerzo en nombre de los beneficiarios anónimos que van a percibir estos alimentos cuando llevamos más de seis años de crisis».

Y lo cierto es que los vecinos respondieron. Desde las 12:00 horas se dieron cita en la plaza Antonio Martelo del barrio de San José Obrero
para degustar las sardinas solidarias con la Cruz de Mayo como telón de fondo. Por cada kilo de alimentos se podía obtener un ticket para consumir una sardina asada y una cerveza. Los alimentos recaudados se repartirán entre el Bolsa de Caridad de la Hermandad de San José Obrero y el Banco de Alimentos de Sevilla.

Francisco Muñoz, presidente de la Tertulia El Costero, asegura que la iniciativa surge «a través de un grupo de amigos del Fontanal. Nosotros apoyamos estas iniciativas que redundan en el bien del barrio. Nos pusimos en contacto con el Distrito San Pablo-Santa Justa y nos ayudaron lo mismo que otros comerciantes y empresarios. En cuanto a la respuesta vecinal estamos muy sorprendidos porque esperábamos la mitad de alimentos conseguidos así que me siento muy satisfecho».

Y es que tanto Cruzcampo, como el empresario que ha donado las sardinas, el Distrito San Pablo-Santa Justa, las fruterías que han regalado verduras o las droguerías que han facilitado platos, vasos y cubiertos han demostrado en estos tiempos de crisis que la solidaridad con los más desfavorecidos no es sólo cosas de ricos.