Las Cruces de Mayo de la Soleá y la de Mirabrás han procesionado por las calles del Polígono de San Pablo acompañadas por un buen número de personas que no han querido faltar a la cita con la tradición. Y es que en el caso de Mirabrás, ya son 27 años los que lleva saliendo esta Cruz de Mayo. La de la Soleá celebraba esta edición su 25 aniversario por lo que se han hecho unas camisetas para la ocasión con las que inmortalizar tan señalada fecha.

Según el presidente de Asociación Soleá, Manuel Álvarez Bayón, «hemos llegado a los 25 años disfrutando con nuestra Cruz de Mayo así que la satisfacción es enorme. La plaza está muy bonita gracias en buena parte a la ayuda del Distrito que ha hecho unos arreglitos previos a la salida. En cuanto a la respuesta de los vecinos estoy muy contento porque el barrio se ha echado a la calle», ha comentado.

Y es que para la ocasión, el Distrito San Pablo ha acometido diversas mejoras como la poda de un árbol seco, de una palmera y de cuatro naranjos para que la Cruz tuviera menos dificultades en su salida. Además se ha arreglado la luz de una farola y la solería sobre la que estaba un quiosco de la ONCE además del sellado de unos bancos.

La  Cruz de Mayo se ha puesto en la calle a las 19:00 horas guiada por el capataz Manuel Álvarez Espínola que no podía ocultar su emoción. Tras salir de la Avenida de la Soleá ha recorrido las calles Romera, Malagueña, Plaza de los Tarantos, Naranjito de  Triana, Farruca y Avenida del Greco. En la salida, el capataz ha querido dedicar la «levantá» al distrito San Pablo-Santa Justa, por lo que el delegado, Jaime Ruiz, ha sido el encargado de tocar el llamador. Según Ruiz, «no me esperaba esta dedicatoria en agradecimiento a la gestión del Distrito así que la sorpresa y la emoción es doble. Para mí son muy importantes las cruces de mayo por lo que tienen de tradición y de costumbre hacia los jóvenes del barrio», ha declarado.

Sobre la dedicatoria el delegado Ruiz no ha podido ocultar su emoción. «He tenido también la satisfacción de encontrarme con Joaquín, un antiguo compañero costalero del Cristo de la Salud de San Bernardo que iba en el cuerpo de capataces. Cuando me ha dejado tocar el martillo he sentido el escalofrío que produce una «levantá». Sólo este momento compensa todos los esfuerzos que hemos realizado», ha subrayado el delegado.

La otra Cruz de Mayo, la de Mirabrás, también ha salido a las 19:00 horas y tras dejar la plaza del mismo nombre recorrió las calles Zambra, Tarso, Avenida del Greco, Guillén de Castro, Tiberiades, Monte Tabor, Cartagena, Plaza de la Caña y Seguirilla. Se  ha recogido en torno a las 12:30 de la noche.

Para la representante de la Cruz de Mayo Mirabrás, Ana Scott, «la jornada ha sido muy emotiva. El paso está precioso y con el dorado acabado y los angelitos que se compraron el año pasado ha ganado en presencia. Todos los años vamos poniendo cosas nuevas, con mucho esfuerzo porque apenas somos diez vecinos los que colaboramos económicamente», ha señalado Scott.