José Antonio Rúa, el que fuera uno de los fundadores del mítico grupo de sevillanas «Cantores de Híspalis», fallecía en la tarde de ayer en su domicilio de Olivares tras luchar contra una larga enfermedad. Apodado «el Canijo» por razones evidentes, siempre fue muy delgado, Antonio iba a cumplir los 64 años en unos meses pero el cáncer de pulmón que sufría desde hacía años le ha acabado ganando la batalla.

Hace tres años que a José Antonio le entró «un alienígena», así lo llamaba él. «Todos incluso él, con el diagnóstico que le dieron, calculábamos que era cosa de meses, pero con su alegría le ganó tiempo a la vida» cuenta Pascual González. Son «millones» las anécdotas que se vienen a la mente ahora y que siempre quedarán en el recuerdo de sus familiares y compañeros.

Aunque hace veinticuatro años desde que José Antonio Rúa saliese de «Cantores de Híspalis» su nombre siempre ha estado ligado a las sevillanas. Sus compañeros de escenario dibujan una sonrisa al pensar en él coincidiendo en que era «muy alegre, muy risueño era la viva imagen del refrán ese que dice que al mal tiempo buena cara, siempre tenía buena cara hasta a su enfermedad se la puso». Pascual González, el rostro de los «Cantores» conocía muy bien a Antonio y nadie mejor que él sabe que Rúa siempre fue «un sonajero y en el escenario un torbellino».

La noticia ha caído como «un jarro de agua fría aunque, en parte, era la crónica de una muerte anunciada». Otro «Cantor» que se marcha por las mismas razones. Hace cinco años, a la edad de cuarenta y ocho fallecía, también víctima de esta enfermedad, otro de los fundadores del grupo y padre de Falete, Rafael Ojeda más conocido como «Falín».

Es un día de luto no solo para la familia, los compañeros y los seguidores de su música, sino para la sevillanía en general porque con mayor o menor énfasis, los «Cantores de Híspalis» han formado parte de la historia sevillana y de sus ciudadanos y es por eso por lo que José Antonio Rúa se marcha acogido por miles de personas y con la certeza de que su esencia seguirá viva en la música hispalense.

Esta tarde a las cinco «porque se espera la llegada de un hijo que vive en Londres», tendrá lugar el responso al que seguro acudirán todos los artistas que ya han pasado por el tanatorio y muchas más personas que han sentido a José Antonio como parte importante de sus vidas ya sea de manera artística o personal.