El Distrito San Pablo – Santa Justa honró el pasado sábado 14 de Junio la memoria de uno de sus hijos más ilustres, fallecido el pasado 18 de febrero; Don Valeriano Amaya Román.

«Valeriano Amaya, que pasó por ser el Presidente con más años en el cargo del fútbol andaluz, estuvo a los mandos del club deportivo Calavera desde 1967 y fue reconocido con la medalla al mérito deportivo. Ayudó a transmitir valores fundamentales, tanto en el deporte como en la vida, a varias generaciones de futbolistas» explicaba el Delegado del Distrito San Pablo-Santa Justa, Jaime Ruiz.

«Superación, esfuerzo, generosidad, compañerismo y trabajo en el día a día son partes inseparables de los entrenamientos físicos y tácticos para formar al futbolista y a la persona, como a Valeriano le gustaba decir. Por todo ello es un verdadero honor para el Distrito reconocer su labor a título póstumo y entregarle dicho reconocimiento a su familia, y más concretamente a sus hijos Valeriano Amaya Villar, que sigue con tan importante labor ahora como vicepresidente de esta entidad casi centenaria, y Charo Amaya Villar», concluía Jaime Ruiz.

Así, durante la Clausura de las Escuelas Deportivas de 2014 celebrada como cada año en las instalaciones deportivas del club de la calle Hespérides, entre los múltiples trofeos y galardones entregados a los distintos equipos de todas las categorías inferiores, se incluyó la entrega por parte del delegado de tan emotivo reconocimiento.

«El hecho de premiar al mejor estudiante de cada categoría es además una muestra de que esta entidad, y emulando un conocido eslogan de uno de los equipos profesionales más importantes del fútbol español, es algo más que un Club. No por casualidad su lema reza como: Humildad y Señorío», apostillaba Jaime Ruiz con grandes dosis de satisfacción.

Alrededor de quinientas personas se concentraron a partir de las 21:00 horas en las instalaciones del que pasa por ser el club amateur más antiguo de la ciudad para celebrar en un ambiente alegre y distendido una verdadera fiesta del deporte de base, dónde no sólo se premia al vencedor en puntos si no también igual de valorada es la actitud personal y para con los demás de unos jóvenes jugadores de fútbol que se están formando a la vez como personas.