El parque de Santa Justa, situado entre la calle Esperanza de la Trinidad y la Avenida Pablo Iglesias, lleva ya numerosos años con las piedras de los senderos levantadas, lo que produce una deformación del suelo que va cada vez a más. Las infraestructuras sufren importantes daños que dificultan el paso, en especial para niños y personas mayores.

Es un aspecto que repercute negativamente para los vecinos de la zona, que utilizan el parque para llevar a los niños ya que cuenta con zonas recreativas para ellos. Es el caso de Eloy García, que aunque lleva más años frecuentando el parque, desde que hace dos naciera su hijo pasea por allí todas las tardes. «Esto parece una montaña rusa», afirma, «vienen muchas personas mayores y con las raíces de los árboles levantando el suelo cualquiera se puede caer».

Las deformaciones del pavimento han ido creciendo poco a poco. La mayoría de los vecinos coinciden en que es desde hace unos tres años cuando la situación se agravó. A Rocío, además, le preocupa el estado de la zona tras la lluvia, cuando las raíces se vuelven más visibles. «Esto parece Guadalpark», bromea. Cuenta que las niñas que cuida desde antes de verano ya han sufrido alguna caída. «Los niños se levantan», puntualiza la joven, «pero una persona mayor se puede romper la cadera en una caída». De hecho, Javier Navarro, vecino de los alrededores, asegura que va «con miedo», señalando a su nieto explica que  «los carritos de bebé no pueden pasar por la entrada que está peor».

Los perros en el punto de mira

Javier añade otra preocupación de los que frecuentan el parque: el hecho de que se reúnan numerosas personas para dejar a sus perros sueltos. «Debería haber un vigilante, como ya había antes, porque eso está prohibido», propone y explica que se ve obligado a limpiar los bancos antes de sentarse porque «los dueños cepillan a sus perros subidos al banco». Javier Álvarez comenta lo mismo, asegura que no lleva a sus nietos tranquilo: «los perros sueltos molestan a los que llevamos niños».

Eloy se suma a las protestas. El hecho de llevar a su hijo a un parque con perros sueltos no le resulta una situación cómoda. Sugiere adaptar una zona acotada para que los animales corran libremente, «como ya hacen en el Alamillo». A María del Carmen López, dueña de dos canes, le parece una buena medida. Visita el parque frecuentemente y ya le han comentado que hay otros vecinos que han llegado a llamar a la policía y esta se ha presentado pidiendo documentación. «Hay mucho movimiento de niños, queremos una zona habilitada como hacen en otros sitios», explica María del Carmen. También ella se preocupa por el estado del suelo y explica que ha visto muchas caídas y rodillazos por esta causa.

San Pablo-Sata Justa es uno de los distritos más perjudicados en cuanto a zonas verdes. En un distrito con 12 barrios y 66.600 habitantes, solo cuentan con dos espacios verdes principales, que no son especialmente grandes: el parque de Santa Justa y el situado junto a la antigua Coca Cola en la Avenida de las Villas de Cuba .