El solar de kansas City vuelve a colarse entre las preocupaciones de los vecinos del entorno y proporciona un nuevo problema a la propiedad de la finca, la entidad bancaria Unicaja de Málaga, al quedar el acceso al descubierto al producirse otro robo de la valla metálica que cerca el terreno.

En concreto, esta vez los ladrones se han hecho con parte del vallado que da a la calle Monte Tabor. Según los vecinos, «el sábado por la mañana ya amaneció el solar abierto, por lo que el robo tuvo que ocurrir en la noche del viernes, 18 de enero». Los residentes de las calles más cercanas muestran su «sorpresa» ante el hecho de que «una plancha tan grande de metal, que debe pesar lo suyo y debe ser muy difícil de transportar, desaparezca sin que nadie haya visto ni oído nada».

Los vecinos, representados en la asociación Huerta de Santa Teresa, denunciaron en el pasado mes de diciembre la ocupación del solar por un indigente, así como la acumulación de basuras en el interior al quedar la valla abierta. Tras comunicar lo sucedido al propietario del solar, en concreto, la empresa inmobiliara Acinipo -sociedad a través de la que Unicaja acomete sus principales proyectos vinculados a la construcción- se actuó en el mismo, procediendo el titular a realizar tareas de limpieza y el arreglo del cercado perimetral.

Pero el cierre de la finca no ha durado ni un mes por lo que, una vez más, los vecinos han tenido que comunicar a Unicaja este nuevo acto vandálico. Se trata del tercer suceso de la misma índole que sufre la finca, un verdadero «tesoro» para los buscadores de chatarra, ya que en origen todo el cercado era metálico. Conforme se ha ido reponiendo la valla, la entidad bancaria ha optado por una malla de alambre como sistema de cierre, para evitar más robos del estilo.

Los vecinos esperan que, al igual en la ocasión anterior, la propietaria de la finca se dé prisa a la hora de reponer el cerramiento «para evitar que vuelvan ocupas y personas que acumulen suciedad en el entorno», declara el presidente de la asociación vecinal, Miguel Cáceres. Además de la comunicación del robo, el representante vecinal también ha informado de la necesidad de podar un enorme árbol, ya que «con el temporal del fin de semana algunas ramas se partieron y suponen un peligro para los viandantes»