El Museo Arqueológico de Sevilla ofrecerá este martes 25, miércoles 26 y jueves 27 de noviembre «Guerra y Patrimonio», un ciclo de conferencias en el que, coincidiendo con el centenario del comienzo de la I Guerra Mundial, tres especialistas abordarán la cuestión de la protección del Patrimonio Histórico en situaciones de conflictos bélicos.

Con entrada libre hasta completar aforo, el ciclo ofrece un recorrido por la Historia, en primer lugar y aproximaciones más puntuales a la II Guerra Mundial, a la situación actual de los países en guerra y el riesgo al que se exponen monumentos y bienes muebles, así como las posibles vías de protección que se pueden aplicar.

Según una nota de prensa, las conferencias correrán a cargo de Fuensanta García de la Torre, directora del Museo de Bellas Artes de Córdoba desde 1981; el conservador de museos Pablo Quesada Sanz y Luis Grau Lobo, presidente de ICOM-España.

Tras la destrucción masiva de bienes culturales durante la Segunda Guerra Mundial, se puso de manifiesto la necesidad de proteger el patrimonio mundial en casos de conflictos bélicos. La pérdida de elementos patrimoniales ha tenido lugar desde tiempos remotos, pero la legislación para garantizar su integridad es relativamente reciente.

En la actualidad existe una clara intención por parte de organizaciones internacionales como Unesco para establecer acuerdos entre los estados miembros que impliquen no sólo el respeto a los bienes culturales y la no utilización de los mismos con fines militares, sino la adopción de medidas de salvaguarda en tiempos de paz, como la realización de inventarios, planes de evacuación en caso de emergencia, designación de autoridad competente o la formación de unidades especiales en las fuerzas armadas.

La situación de riesgo para el patrimonio cultural no acabó con los desastres de la Segunda Guerra Mundial, ya que se han seguido registrando atentados en conflictos más recientes, que dieron lugar al «2º Protocolo de la Haya» y a la creación en 1996 del Comité Internacional del Escudo Azul para proteger el patrimonio cultural mundial en caso de guerra o catástrofe natural.