El pasado domingo concluyó la decimonovena edición del Festival de las Naciones, que desde que comenzara el pasado 20 de septiembre se ha venido consolidando, semana tras semana, como atractivo turístico de la etapa otoñal en Sevilla.

Más de 300 horas de programación cultural, con 30 artistas llegados de todo el mundo, han hecho posible que la oferta del festival sea cada vez más amplia. Cabe destacar que este año se ha reforzado el compromiso con la solidaridad activa con acciones de trabajo directo con la Fundación Anabella, la Red Orgánica Maya y las ONG’s Tierra de Hombres e Intermon Oxfam, todas ellas con presencia física en el recinto. Sergio Frenkel, director del Festival de la Naciones, ha destacado que, «este asunto ha sido el desafío que nos hemos propuesto en este año 2012».

A pesar de que ha sido una  edición marcada por la lluvia, cientos de personas se han acercado al recinto. Precisamente el evento tiene como filosofía dirigir sus propuestas a todos los públicos, con independencia de su edad, intereses culturales o procedencia. Así, los Jardines del Prado han sido visitados por estudiantes Erasmus o participantes en congresos profesionales celebrados en la ciudad, por turistas de todos los lugares del mundo y, en su mayoría, por sevillanos en familia. Según nos cuenta Jessica Shung, comerciante del stand Postres de Europa, «las horas de mayor afluencia de público han sido los fines de semana y  sobre todo en horario de tarde».

Según fuentes de la organización, el festival ha sido, una vez más, un importante generador de empleo, con más de 300 puestos de trabajo directos, a los que hay que sumar en torno a 500 puestos indirectos más, que corresponden al 70% de proveedores locales con los que cuenta esta feria.  Además, se genera actividad para una cifra estimada de otras 1.000 personas, que ofrecen servicios como el del alquiler de 120 viviendas para los trabajadores directos del Festival.

Para el año que viene, con motivo del 20 aniversario, se plantea la integración global e integral con la ciudad y muy especialmente con el sector turístico. También habrá un mayor peso de las actividades destinadas al público infantil, y acuerdos específicos con entidades del mundo del toro, el caballo y el arte sacro.