La entrega de premios Alfonso Grosso de pintura, en la Fundación Valentín de Madariaga, tuvo lugar la tarde del pasado jueves. Este certamen, organizado por el Ayuntamiento a través del distrito Sur, ha celebrado su novena edición con la presentación de trece obras pictóricas de gran valor artístico. Para el delegado del distrito Sur, José Luis García, «con esta IX Edición del Premio hemos pretendido contribuir a la promoción y fomento de la pintura, como expresión artística, sin dejar atrás la importancia de las nuevas tecnologías en la sociedad de hoy, ello siempre teniendo como fondo la escenografía sevillana con sus plazas, calles y parques, y creo que hemos conseguido aglutinar obras de excelente calidad. Quisiera poner en valor todas y cada una de las obras presentadas en esta edición, tanto las de autores profesionales en la materia que han dedicado su tiempo a crear arte, como a los participantes aficionados y autodidactas que son un referente de esfuerzo y dedicación».

Bajo la temática de la escenografía sevillana y las nuevas tecnologías, el primer premio,con una dotación económica de 2.500 euros, ha recaído en la joven Elena Lechuga García por su obra titulada SEC, en la que se representa una naranja con un bocado, haciendo alusión al logotipo, paradigma de las nuevas tecnologías de la empresa americana Apple. Según ha declarado la autora, «la inspiración me vino casi por casualidad, siempre me pasa que las ideas me surgen o conduciendo o durmiendo. No paraba de darle vueltas a cómo casar la ciudad de Sevilla con las nuevas tecnologías y surgió esta idea de plasmar la naranja amarga tan típica de los naranjos de Sevilla con el logotipo de MAC, de ahí la similitud también en el título de mi obra. Desde que terminé Bellas Artes en Granada me he centrado sobre todo en el diseño gráfico, aunque la pintura siempre se me ha dado bien y nunca he soltado el pincel. Estoy en paro desde hace dos años y por eso decidí presentarme a concursos de pintura para probar suerte. Para realizar esta obra he querido hacer como una especie de logotipo, por eso está realizada sobre un fondo blanco y limpio de lienzo. La naranja está realizada con distintos tipos de pinturas metalizadas en tonos plata, oro y bronce. No sé si ganar un premio como éste me abrirá muchas puertas. A lo que sí al menos ha contribuido es a subir mi autoestima e insuflarme un poco de confianza en que todo va a mejorar».

El segundo premio, con una dotación económica de 860 euros, ha sido para Salomé Salazar Hernández Pinzón, galardonada gracias a su obra Mamá nos llama en la que representa los jardines de Murillo con dos niños sentados hablando por el un teléfono móvil. Según la autora, «tuve claro desde el principio que quería reflejar el parque en el que he crecido, que además es muy representativo de la ciudad. He querido reflejar cómo hasta los niños pequeñitos están ya totalmente familiarizados con los teléfonos móviles. Con respecto a la técnica he utilizado es pintura acrílica sobre tabla».

El tercer premio es una mención especial del jurado y ha sido para la artista marbellí, Isabel Martín González, que con su obra En Sevilla nuevas corrientes danzan por el Guadalquivir, ha plasmado de forma abstracta monumentos de la ciudad como la Torre del Oro junto con otras zonas de la ciudad como la Cartuja, ello también exponiendo como eje central el Guadalquivir. «Se trata de un juego de perspectivas, de la manera en que mira el espectador, como si las corrientes de agua del río se rebelaran para ver la ciudad de otro modo».