La III edición de los premios a una vida ejemplar marcó un antes y un después en el grupo joven de la hermandad de La Juncal, que recibió el premio en la categoría de juventud. El distrito Sur reconoció a través de este galardón la dedicación de los jóvenes a la hermanad y a las labores sociales que se hacen en ella.

Los datos reflejan que el trabajo que está realizando esta corporación esta muy bien hecho, no sólo por el premio obtenido, sino por los datos estadísticos, en el pasado año, el 90 por ciento de los hermanos que ingresaron en la hermandad fueron menores de 25 años. José Manuel González es el encargado de llevar a cabo la agrupación, sus palabras delatan los satisfecho y orgulloso que se siente los niños: «Tengo que estar agradecido de contar con un grupo de personas que se involucra tanto».

Hace tres años, José Manuel González y Jorge Amaya, hermano de la hermandad, decidieron poner en valor el grupo joven de La Juncal. Los dos son desde pequeños hermanos de otras hermandades y quisieron trasladar lo que habían visto en ellas a la suya del barrio. Empezaron poco a poco con una operación carretilla, luego crearon equipos de fútbol y de balonmano, más tarde una escuela de música. Todo se fue engrandeciendo hasta que han conseguido hacer de la casa de hermandad un hogar para los niños.

De 300 hermanos, 70 son menores, día a día los mayores del grupo los van formando para que en algún momento sean ellos los que cojan el testigo. «Estamos creando el futuro de la hermandad, nos aseguramos así que cuando nosotros nos vayamos ellos seguiran con la labor», comenta José Manuel. Hacen reuniones tres o cuatro veces por semana, sólo hay una única norma, «si los niños tienen deberes no pueden venir». Este pequeño detalle simplifica los valores que desde esta parroquia se les inculca a los más pequeños. «En cuanto terminan las tareas van corriendo a la Iglesia, se siente muy útiles ayudando», declara Jorge.

Operación carretilla
Desde que empezaron a fomentar el grupo joven llevan a cabo la operación carretilla, este es el tercer año consecutivo que lo harán con los niños como voluntarios. El año pasado recogieron en total 958 kilos de alimentos no perecederos, siendo de las Hermandades de Sevilla con más artículos no perecederos recaudados. Este fin de semana se pone de nuevo en marcha esta campaña. Lo niños de la hermandad volverán a la calle para pedir comida para los más necesitados.