Recién cumplico los cincuenta años, Nicolás Forestier llega a Sevilla para asistir a la sesión del Comité Ejecutivo de la Exposición, que tuvo lugar el día 2 de enero de 1911, entonces, dicha exposición se denominada Hispano Americana de Sevilla. El día 1 de abril de ese mismo año, recibe el encargo del mencionado Comité Ejecutivo para que remodelase y diseñase el Parque de María Luisa, la Huerta Mariana y las Delicias, con el fin de enmarcar en dichas zonas, la Exposición Iberoamericana. Forestier se comprometió a presentar un anteproyecto gráfico acompañado de una Memoria detallada.

Forestier, antes que nada, se interesó por las características del clima de Sevilla y posteriormente, visitó asiduamente los jardines de los Reales Alcázares para conocer la flora de la ciudad y sobre todo, para estudiar el estilo y tradición de la jardinería local, minuciosamente observó las principales características que conforman la esencia del jardín sevillano como son: el naranjo, las fuentes bajas, el ladrillo y la cerámica trianera. Verdaderamente, Forestier logró introducir en su proyecto los elementos antes mencionados, además le añadió ciertos toques románticos y regionalistas sin dejar atrás la influencia del jardín clásico francés, donde predominan las figuras geométricas, el terreno llano, la lámina de agua y el dominio racional de la vegetación. En síntesis, consiguió conjugar la jardinería europea con las reminiscencias árabes que quedaban en Andalucía.

Nicolás Forestier y el Parque de María Luisa

Forestier se comprometió respetar la arboleda existente, porque la consideraba como unas masas arbóreas ya consolidada. Por otra parte, su formación racionalista y la influencia de André Le Nôtre, (jardinero de Luis XIV) le llevó a crear  un eje principal compuesto por el Estanque de los Lotos, la Isleta de los Patos, el Estanque de los Leones y el Monte Gurugú. Todos estos elementos procedían del jardín primitivo con la excepción del Estanque de los Leones. Se podría considerar que la disposición de este conjunto monumental suponía una reinterpretación del famso Patio de la Alberca de la Alhambra granadina.

En la ejecución de las obras del parque, colaboraron estrechamente con Forestier sus compatriotas Naulet y Chevalier, siendo este último, el ayudante que más tiempo permaneció al pie de obras. La apertura del parque se hizo coincidir con el primer día de la Feria de Abril del año 1914. En agradecimiento a la obra realizada por Forestier, se le nombró, años más tarde, director técnico de los jardines de Sevilla y además, se le concedió la Orden del Mérito Civil.

En este año que se cumple el centenario de la apertura al público del parque de María Luisa, la Plataforma Ciudadana por los Parque, los Jardines y el Paisaje de Sevilla ha acordado erigir un monumento por suscripción popular al artífice del emblemátNicolás Forestier y el Parque de María Luisaico parque de María Luisa, proponiendo como lugar idóneo el que muestra la fotografía principal. Ya son muchas las aportaciones que esta plataforma ha recibido hasta la fecha para la recaudación que están realizando con el objetivo de hacer realidad el monumento a Forestier.

Datos biográficos de J. C. N. Forestier

El arquitecto y paisajista Jean Claude Nicolas Forestier, nació el día 9 de enero de 1861 en la pequeña ciudad de Aix-les Bains, a orillas del lago de Bourget, en el departamento de Saboya (Francia). En París, estudió en la Escuela Politécnica y en la Escuela libre de Ciencias Políticas y posteriormente en la Escuela Forestal de Nancy. Tuvo una gran repercusión social la publicación de su libro «Grandes villes e systèmes de parcs», éste fue leído por los organizadores de la Exposición Iberoamericana, de tal manera influyó  sus conceptos y teorías que lo eligieron como diseñador del  parque de María Luisa.