El Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas promueve actualmente un proyecto para acometer obras de conservación y mantenimiento en determinados espacios del monumental conjunto arquitectónico de la Plaza de España, diseñado por el arquitecto Aníbal González y declarado bien de interés cultural como uno de los principales legados de la exposición iberoamericana celebrada en Sevilla en 1929. Los trabajos incluyen a «la restauración de la cerámica plana y volumétrica» de los espacios a tratar.

Las obras en cuestión han sido ya autorizadas por la Gerencia de Urbanismo del Ayuntamiento de Sevilla y surgen después de que la conservación de este emblemático y espectacular monumento, junto con el suntuoso y vecino parque de María Luisa, haya vuelto al debate público a cuenta de los destrozos descubiertos en ambos espacios como consecuencia de diversos actos vandálicos.

Es el caso de la decapitación de la estatua que corona la glorieta del cronista Luis Montoto, en el Parque de María Luisa, así como otros desperfectos descubiertos en la Plaza de España, toda vez que en ambos casos estamos ante espacios especialmente valiosos en materia turística.

A cuenta de estos actos vandálicos, el alcalde de Sevilla, Juan Ignacio Zoido, llamaba recientemente a la  «colaboración de toda la ciudadanía» para combatir el vandalismo. Respecto a las voces que piden un convenio concreto entre el Ayuntamiento hispalense y la administración del Estado para la conservación y vigilancia del conjunto monumental de la Plaza de España, pues ambas administraciones se reparten la titularidad de los espacios del monumento, se mostraba  «dispuesto» a crear líneas de  «colaboración», pero insistía en sus primeras ideas en cuanto al vandalismo.