Más de medio centenar de profesionales y estudiantes de arquitectura y ciudadanos en general han tenido oportunidad de visitar este miércoles el edificio de la sede de Endesa en Sevilla, situada en la avenida de la Borbolla.La iniciativa de puertas abiertas en las oficinas principales de la compañía ha sido organizada por el Colegio Oficial de Arquitectos de la ciudad, que celebra desde el pasado lunes la XII Semana de la Arquitectura.

En colaboración con la Fundación para la Investigación y la Difusión de la Arquitectura (FIDAS), el Colegio de Arquitectos tiene el objetivo de transmitir y divulgar el «concepto de arquitectura» entre los ciudadanos, con el fin de acercarlo a colectivos no profesionales. Para ello, desde hace 12 años –en los que, entre otros eventos, ha habido oportunidad de conocer edificaciones emblemáticas de la capital hispalense— organiza la Semana de la Arquitectura coincidiendo con el Día Mundial de la Arquitectura que la UNESCO ha instituido el primer lunes de cada mes de octubre.

Así, en esta ocasión, profesionales de la arquitectura y ciudadanos que han querido inscribirse, repartidos en cuatro grupos distintos, han podido recorrer las instalaciones de Endesa guiados por expertos conocedores del edificio, catalogado en el Plan General de Ordenación Urbana de Sevilla con la calificación de Protección Global.

Con más de 14.000 metros cuadrados, el inmueble, rodeado en todo su perímetro de zona ajardinada y dividido en sótano, planta principal y cuatro pisos, más anexos de servicios como el Centro de Operación de la Red o el Área Médica y Cartería, fue finalizado en 1970 y cuenta con el premio ADECUAT que otorgaba el Centro de la Informática, Técnica y Material Administrativos.

Fue proyectado por los arquitectos Felipe Medina, Angel Orbe, Manuel Trillo de Leyva y Luis Fernando Gómez_Stern, asociados a la firma Otaisa. La obra, incluida en los itinerarios del movimiento moderno, incorporaba en aquella época a la ciudad un lenguaje arquitectónico internacional.

Destaca su aparente simplicidad, con cinco de sus plantas libres, abiertas, flexibles y diáfanas, organizadas por comunicaciones horizontales y desarrolladas en torno a un núcleo central de comunicaciones y servicios. Así lo reconoce el propio PGOU de Sevilla que lo valora como «un hito en la arquitectura de oficinas de Sevilla, siendo el primer ensayo en la ciudad del modelo de oficina en planta libre o diáfana», similar a los que entonces se desarrollaban en los países más modernos de nuestro entorno.

La pureza de sus formas, el material empleado (acero y vidrio) y su estructura modular le aportan una cierta monumentalidad. Integrada en un contexto urbano caracterizado por la presencia de espacios ajardinados, la actual sede de Endesa en Sevilla conserva básicamente inalterados los rasgos y materiales que le confieren su condición de bien patrimonial.