En el Parque María Luisa, en la entrada principal, bajo un  impresionante taxodio de 150 años se encuentra desde 1911 el emblemático monumento a Gustavo Adolfo Bécquer, promovido por los hermanos Álvarez Quintero y proyectado por el escultor Lorenzo Coullaut Varela. El poeta romántico está acompañado de Cúpido y de tres mujeres que representan el amor que llega, el amor que vive y el amor que muere. Un monumento centenario que hoy han visitado más de medio centenar de sevillanos para hacer un homenaje al poeta sevillano en el día del amor.

«Por una mirada, un mundo, por una sonrisa un cielo, por un beso…¡yo no sé que te diera por un beso». «Hoy la tierra y los cielos me sonríen; hoy llega al fondo de mi alma el sol; hoy la he visto…la he visto y me ha mirado…¡Hoy creo en Dios!». Una rima de amor tras otra han sido recitadas, en el día de San Valentín, esta tarde junto al monumento a Bécquer, tras una ofrenda floral en la que han participado niños, alumnos del colegio Buen Pastor, y adultos.

Un acto organizado por la asociación de vecinos «Amigos de los jardines de La Oliva» muy preocupados siempre por el estado de los jardines y parques de la capital hispalense. Jacinto Martínez, presidente de la asociación, ha aprovechado la ocasión para echar la vista atrás y recordar sus momentos de pequeño en el parque «recuerdo los anaqueles que había alrededor de la figura repleto de libros de este autor y me sentaba a leer por primera vez esas rimas tan bonitas».

Jacinto en su lucha por la defensa del patrimonio de Sevilla ha portado una pancarta hasta el Parque María Luisa en la que rezaba:«No al vandalismo en los parques». «No reivindicamos nada porque no nos gusta esa palabra, es una llamada de atención para acabar con el vandalismo, es una pena que a la mujer que espera el amor le falte la mano, tenemos que trabajar para conservar estos monumentos tan maravillosos que tiene nuestra ciudad» ha indicado Jacinto. Por último ha agradecido a todos su presencia en el acto, a todos aquellos que él particularmente llama «la Sevilla sensible».