El instituto Joaquín Romero Murube celebra esta semana su III Certamen de Teatro. Hace dos años que este centro comenzó la historia del certamen teatral del Polígono Sur. Con el esfuerzo del alumnado y profesorado, siguen en su intención de repetir año tras año, para el disfrute de todas aquellas personas que creen en el teatro como un modo de expresión y como una actividad educativa integral y motivadora.

«En este centro se incentiva y protege mucho el teatro, pensamos que para los niños del instituto y de la zona es muy interesante que puedan disfrutar de la convivencia a través de él», así ha explicado Beatriz Roja, presidenta del tribunal del jurado del certamen, el porqué del nacimiento de este concurso. Pero no sólo conviven con otros jóvenes del Polígono Sur, sino que en estas representaciones participan alumnos de muchos centros de otras provincias de Andalucía.

«Es una oportunidad única para fomentar las relaciones humanas y para que los chicos aprendan lo que se hace en otros colegios de nuestra comunidad» ha declarado la presidenta, que ha aprovechado la ocasión para invitar a todos los centros que quieran a participar en próximas ediciones.

Hasta ahora concursan jóvenes entre 16 y 18 años, pero sus caras reflejan la alegría típica de la niñez. Los nervios se apoderan de cada uno de ellos momentos antes de pisar la tablas y es que hay mucho público presente en el salón de actos. Los alumnos del Romero Murube se convierten en esta semana, hasta el día 10 de mayo, en auténticos anfitriones, colaboran con el montaje del escenario, guían a los visitantes y les invitan a conocer la zona.

Beatriz indica que como miembro del jurado valorará la puesta en escena y sobre todo el esfuerzo que hacen en aprenderse los largos textos, ha confesado que «es una tarea muy complicada». Pero que no se preocupen estos alumnos que habrá diferentes premios, como el de mejor actriz, mejor actor, mejores actores secundarios… Para saber el fallo del jurado tendrán que esperar al próximo 23 de mayo que será cuando se entreguen los premios, en lo que llama Rojas «nuestra peculiar gala de los Óscar», en la que se vivirá un día más de convivencia entre todos los participantes.