Izquierda Unida va a llevar al Pleno de la Junta Municipal del Distrito Sur de este martes una moción en la que pedirá al Gobierno de Zoido la paralización de las privatizaciones que está promoviendo en el conjunto de las instalaciones deportivas de la ciudad gestionadas hasta ahora por el IMD o a través de juntas rectoras.

Según ha explicado el portavoz municipal de IU, Antonio Rodrigo Torrijos, se trata de una propuesta que conecta con una «preocupación social y vecinal» cada vez más extendida entre los barrios de Sevilla «a cuenta del desmantelamiento de los programas y equipamientos deportivos municipales que, por distintas vías, el PP viene realizando desde el comienzo del presente mandato».

En este sentido, Torrijos ha indicado que «el Distrito Sur no supone una excepción a la regla» y ha avisado de que en esta zona de la ciudad serán varios los centros deportivos que se verán afectados «por esta política neoliberal del PP, como los de La Unión La Oliva, Sevilla 3.000, La Paz, Bami o Tiro de Línea». Y sobre este último equipamiento público, ha lamentado que, un año después de su cierre por destrozos en la cubierta, el Gobierno de Zoido, «no sólo sea incapaz de reabrirlo, ni tenga contemplado hacerlo en los próximos años, sino que encima ahora vaya a entregarlo a manos privadas, junto a otros muchos».

En concreto, la moción de Izquierda Unida defiende que el pleno del Distrito Sur solicite al Ayuntamiento la paralización de todas las licitaciones iniciadas para sacar a concesión administrativa sus centros deportivos y la apertura, en paralelo, de un proceso de negociación con las juntas rectoras encaminado a seguir garantizando la participación de los clubes y entidades deportivas de barrio en la gestión de los mismos.

Torrijos ha recriminado al Gobierno local que opte por «desentenderse y por asignar al mejor postor» unas instalaciones que fueron costeadas con fondos públicos: «No es de recibo que se anteponga de esta manera tan perversa el negocio y el lucro privado al interés general y que se renuncie a continuar concibiendo el deporte como un instrumento al servicio de la cohesión social y territorial», ha aseverado. Por eso, ha vuelto a mostrar su apoyo, y el de su organización, a todas las juntas rectoras que estos días se movilizan para evitar «una agresión de tal calibre y tan perjudicial para la mayoría social de nuestra ciudad».

Así las cosas, el portavoz de IU ha afirmado que «es nuestra obligación plantear este debate en las juntas municipales de distrito» y ha advertido de que su fuerza política no se quedará de brazos cruzados ante «una ofensiva privatizadora que alcanza incluso a los rocódromos como los de San Pablo o Bami».

Al hilo de esto, Torrijos ha considerado «totalmente justificada» la inquietud actual de usuarios y trabajadores, «máxime cuando en las ciudades donde se ha aplicado el modelo deportivo que Zoido quiere para Sevilla, como Madrid o Valencia, los resultados siempre han sido los mismos: deterioro de condiciones laborales y despidos, incremento de tarifas y un servicio de peor calidad». Por ello, ha concluido asegurando que esta «involución pretendida por Zoido no se producirá ni con la complicidad ni con el silencio de Izquierda Unida».