Ocho de la mañana de un día de vacaciones navideñas. Para cualquier niño sería un tormento escuchar el despertador tan temprano, pero hoy hemos comprobado que no siempre es así. Cincuenta y seis niños del distrito Sur se han levantado hoy con una sonrisa en la cara porque era su primer día de escuela urbana de Navidad.

Tres componentes hacían presagiar que iba a ser un día perfecto. Por un lado, niños nerviosos, impacientes y llenos de ilusión, exactamente igual que el primer día de colegio. Por otro, tres aulas del centro cívico Torre del Agua equipadas con todos lo necesario para la diversión. Por último, seis monitores con muchas ganas de hacer pasar un buen rato a los más pequeños. El resultado de esta mezcla: las actividades que ha organizado el distrito para la conciliación de la vida familiar y laboral. Más de medio centenar de padres se han ido esta mañana muy tranquilos al trabajo sabiendo que sus hijos estarían en buenas manos.

Eloísa Rodríguez, madre de una de las pequeñas, asegura que es una iniciativa muy buena porque su hija se divierte y ella puede asistir al trabajo. Se enteró de la actividad gracias a un correo electrónico que el colegio envío a cada familia. «En cuanto mi hija vio el folleto quiso asistir». Según cuenta Eloísa, esta mañana se ha levantado muy ilusionada, «además ha coincidido con otras compañeras de su clase por lo que está más contenta si cabe».

Como ella, otros muchos niños que llegaban impacientes esta mañana por conocer a gente nueva y hacer amigos. En eso ha consistido la primera hora de la jornada, todos han participado en un juego para aprenderse los nombres de sus compañeros. Posteriormente una hora de matemáticas y lengua. Y a media mañana llega la hora de los juegos y campeonatos deportivos.

Seis monitores se encargan desde el día 26 hasta el próximo 28 de diciembre de hacer las delicias de estos pequeños. Carlos Balboa Alba es estudiante de ciencias del deporte, él también está encantado con este proyecto, «para mi es una oportunidad porque puedo hacer prácticas aquí, y me vienen muy bien para mi formación». Este estudiante asegura que le ha tocado un grupo de niños muy buenos, pero es que hoy todos están contentos, padres, monitores y niños aplauden esta primera edición de la escuela urbana de Navidad.