Un contrato menor de obras promovido por el Instituto Municipal de Deportes de Sevilla para la piscina del centro deportivo Tiro de Línea, cerrada en enero de 2013 después de que un temporal de viento y lluvia arrancase su cubierta, expone que el vaso sufre pérdidas de agua de hasta 240 metros cúbicos cada día, extremo que en el mantenimiento ordinario de este equipamiento deportivo se traduce en un sobrecoste mensual de aproximadamente 13.320 euros. Con estos datos sobre la mesa, los técnicos del IMD consideran que el funcionamiento de la piscina es sencillamente «inviable» mientras no sean solucionadas las fugas.

Haciendo memoria, las fuertes rachas de viento que el 19 de enero de 2013 castigaron a la ciudad de Sevilla terminaron arrancando la cubierta presostática de la piscina del centro deportivo Tiro de Línea, perteneciente al propio Instituto Municipal de Deportes y explotada por una empresa externa a través de un contrato de servicio. La piscina permaneció cerrada hasta la temporada de verano de aquel año, cuando fue reabierta sólo para el periodo estival al no necesitar cubierta para su funcionamiento en julio y agosto. Para ello, el IMD libró 15.938 euros a fin de reparar el vaso de compensación de la piscina.

En cuanto a la reapertura definitiva de la piscina, un equipamiento simbólico para el barrio del Tiro de Línea, las autoridades han aludido siempre a la necesidad de un acuerdo con la compañía con la que fue contratada la póliza de seguro de las instalaciones, dado que la reposición de la cubierta sería el aspecto económicamente más costoso de la reapertura de la piscina. No obstante, no han faltado las menciones a la necesidad de acometer obras de reforma en las instalaciones a cuenta de las pérdidas de agua que sufre el vaso de la piscina y la obsolescencia de instalaciones como los vestuarios, pues la piscina del centro deportivo Tiro de Línea data de comienzos de los años 70.

Es aquí cuando el pliego de prescripciones técnicas de un contrato menor de obras licitado por el IMD arroja información más concreta sobre la situación de esta instalación deportiva. Este pliego alude a un contrato menor de obras destinado al sellado de la tubería de impulsión de la piscina y expone que de las diversas inspecciones y pruebas realizadas en la piscina, ha quedado de relieve que las pérdidas de agua, que en 2012 se elevaban a una media diaria de 94 metros cúbicos, ascendían a 240 metros cúbicos al día durante los dos meses del verano de 2013 que la piscina funcionó al aire libre.

Los técnicos del IMD, en ese sentido, avisan de «los perjuicios económicos» de las fugas de agua, pues la pérdida diaria de 240 metros cúbicos implica un sobrecoste mensual de aproximadamente 13.320 euros. «La situación de pérdidas actuales hace inviable el uso de la piscina en tanto no se solucionen las fugas», concluyen los técnicos en este documento. El contrato menor de sellado de la tubería, de cualquier manera, ha sido finalmente adjudicado por 2.124 euros al objeto de intentar solucionar el asunto de las pérdidas de agua.

Las críticas de fuerzas políticas como Izquierda Unida no se han hecho esperar.