El portavoz municipal del PSOE, Juan Espadas, y el concejal Miguel Bazaga han mantenido encuentros este miércoles con representantes de trabajadores de la zona de Bami «perjudicados», según los socialistas, por la zona azul. Unas 25 calles se verán afectas por esta medida adoptada por el Ayuntamiento de Sevilla. También se han entrevistado con la asociación Bami Unido, partidaria de este sistema.

El portavoz socialista, quien ha subrayado que la zona azul tiene «elementos positivos» siempre que se realice con los estudios técnicos adecuados y con consenso, ha vuelto a reclamar que se paralice el contrato de concesión, al no haber tenido el proceso de participación previo necesario, ni los estudios de movilidad adecuados.

«La zona azul puede tener efectos positivos desde el punto de vista de la movilidad, pero no puede ser una medida que se adopte con criterios de rentabilidad económica o de seguridad», ha defendido Espadas. «Siempre que estos efectos positivos estén avalados y que haya consenso con los vecinos la zona azul puede ser positiva. Pero esto no ocurre en estos momentos en los que ni siquiera los vecinos saben por parte del Ayuntamiento qué efectos tendrá en su día a día la zona azul», ha explicado Espadas.

En este sentido, el portavoz del Grupo Socialista ha planteado a trabajadores y vecinos las numerosas dudas existentes sobre este proyecto, como las tarifas, las exenciones o los horarios, y ha vuelto a reclamar a Zoido que paralice el expediente.

«Hay una zona de Bami, con graves problemas por los gorrillas, que pide la zona azul. Puede que no sea la solución y que al final convivan gorrillas con zona azul, pero ante el consenso existente pedimos al gobierno de Zoido que realice una prueba piloto en las zonas más afectadas y que suprima el resto de las vías hasta que se hayan realizado los estudios, debates y proceso de información necesarios», ha apuntado el portavoz socialista.

El portavoz socialista «uno de los grandes problemas de la fórmula escogida por el gobierno de Zoido es que ya supone una hipoteca para el barrio para los próximos diez años», periodo durante el cual no se podrá suprimir una calle en zona azul salvo si se compensa con otra que acepte la empresa adjudicataria.

Espadas recordó que el modelo planteado por el Grupo Socialista para la zona azul es contrario a su privatización a través de un concurso público e implica que este servicio sea asumido directamente por Tussam, de forma que todos los ingresos que se obtengan, que pueden llegar a ascender a siete millones de euros, sean para la empresa de transportes y, por tanto, sirvan para mejorar la movilidad urbana en Sevilla.