Si bien un informe técnico considera aún «inviable» la reapertura completa de la piscina del centro deportivo Tiro de Línea, perteneciente al Instituto Municipal de Deportes (IMD) de Sevilla, como consecuencia de sus fugas de agua, la asociación de vecinos Santa Genoveva-Tiro de Línea asegura que el Gobierno municipal del PSOE se habría comprometido a restituir en 2016 la cubierta desprendida por el fuerte vendaval del 19 de enero de 2013, equipamiento necesario para que vuelva a funcionar todo el año.

En declaraciones a Europa Press, la presidenta de la asociación vecinal, María Luisa Pérez, ha asegurado que en una reunión con el gobierno municipal hispalense, los miembros del mismo habrían asegurado a los representantes de la plataforma que en 2016 la nueva cubierta se encontraría ya instalada, toda vez que las nuevas obras promovidas para solventar las fugas de agua de la piscina comenzarán tras concluir la temporada de verano. Porque desde la pérdida de su cubierta, la piscina funciona sólo los meses de julio y agosto, cuando no necesita cubrición.

Según María Luisa Pérez, la nueva cubierta será similar a la de otras piscinas municipales pertenecientes al Instituto Municipal de Deportes, en referencia a la cubierta instalada en la piscina de Rochelambert o la del complejo deportivo del Parque Alcosa. La representante vecinal, en ese sentido, ha manifestado que la reposición de la cubierta contará con «una partida asegurada» en los presupuestos del Consistorio para 2016.

Fugas de agua

Hace pocos días, de cualquier modo, ha sido licitado por 2.373 euros un contrato destinado a la «detección de fugas de agua» en esta piscina. Los pliegos del contrato, recogidos por Europa Press, dan cuenta de que las pérdidas de agua son de una media diaria de 80 metros cúbicos de agua, lejos de la pérdida diaria de 240 metros cúbicos detectada en el verano de 2013, si bien los técnicos insisten en que «la situación de pérdidas actuales hace inviable el uso de la piscina en tanto no se encuentren y se solucionen las fugas».

El 19 de enero de 2013 fuertes rachas de viento arrancaron la cubierta presostática de la piscina. La piscina permaneció cerrada hasta la temporada de verano de aquel año, cuando fue reabierta sólo para el periodo estival al no necesitar cubierta para su funcionamiento en julio y agosto, extremo que se ha repetido los veranos de 2014 y 2015.

En los últimos tiempos, las autoridades municipales han manifestado que la restitución del funcionamiento completo de esta instalación deportiva, es decir su apertura durante los 12 meses del año, estaba sujeta a la consecución de un acuerdo con la compañía con la que estaba contratado el seguro del recinto al objeto de reponer la cubierta desprendida, así como a la subsanación de las importantes pérdidas de agua detectadas y la realización de obras de reforma en espacios como los vestuarios. La reapertura completa de la piscina, por cierto, es un compromiso electoral del alcalde, el socialista Juan Espadas.