Cuatro jugadores, dos equipos, un dado y cuatro fichas por participante, el resultado, el conocido juego del parchís, y los protagonistas, los vecinos del distrito Sur. Las asociaciones de dicho distrito llevan desde le pasado 22 de octubre celebrando la I Edición del Torneo de Entidades. La modalidad de parchís es sólo una de las actividades del torneo, también hay juegos de dominó y petanca. Las diferentes corporaciones han designado a las parejas participantes y los encuentros se llevan a cabo en las diversas sedes de las asociaciones.

El Centro Social Felipe II, la Asociación de Mujeres Giralda, la Asociación Entreamigos, la Peña Sevillista Nuestra Señora de las Mercedes, la Unión de Pensionista, la Asociación Empezando a Renacer, la Peña Bética La Oliva y la Asociación de Vecinos Barrios del Juncal se enfrentan a un desafío que concluirá el próximo 15 de diciembre, los campeones ganarán un premio económico importante.

En el local de la Asociación el Esquelto hay una habitación preparada para uno de los choques de esta semana, una mesa muy grande, una tabla de parchís y cuatro cafés bien calientes amenizan la tarde de José Antonio, Conchi, Alfonso y María. José Antonio, socio del Centro Social Felipe II asegura que juegan durante todo el año al parchís en la asociación pero afirma que, «este torneo es un aliciente más, además el premio es una dotación económica que si la ganamos será en beneficio de la entidad a la que representamos».

Todos ellos han practicado este antiquísimo juego desde que eran pequeños, María, socia de la Asociación Empezando a Renacer, indica que lleva jugando desde los siete años, pero en esta ocasión, la cosa se les ha complicado porque tiene que jugar en pareja y entra en acción la complicidad entre compañeros. «Estaría bien ganar el torneo, pero lo que realmente queremos es pasar un buen rato y divertirnos», así lo cuenta Alfonso, compañero de juego de José Antonio.

Al menos está tarde el objetivo del distrito de fortalecer y consolidar el movimiento asociativo está conseguido. Están impacientes por comenzar la partida, cada uno porta un cubilete en sus manos y comienzan la tirada con el habitual grito: «¡qué gane el mejor!».