«Vamos a cocinar un arroz marinero, lo primero que hacemos es un sofrito con pimiento, ajo y tomate, después le echamos el pescado, que en este caso será choco, gamba y rape, lo freímos todo junto y cuando esté en su punto le ponemos el arroz». Ésta receta es de Sergio Velasco, profesor de cocina del taller del mismo nombre en el distrito Sur. Ante todo advierte que para que el plato salga delicioso tiene que hacerse con mucha tranquilidad, «con prisas las comidas no salen buenas».

Este truco es el primero que le dio a sus nueve alumnos cuando comenzaron las clases en el mes de octubre. Sus discípulos no han olvidado sus palabras y confiesan poner en práctica todo lo que les enseñan en clase. «Siempre me ha gustado cocinar pero desde que estoy en el taller he aprendido muchas cosas nuevas. Soy muy observadora y me fijo en Sergio para ver como hace la comida y los pasos que sigue, luego lo hago yo en casa, estoy muy contenta de haberme apuntado a esta actividad» declara Chiqui Pérez. A pesar de estar recibiendo clases, confiesa que no siempre cocina ella en casa, su marido también es muy aficionado a los fogones. Y es que los hombres se animan cada vez más a este delicioso hobby.

De los nueve alumnos, cuatro son hombres, es el caso de José Téllez que declara estar encantado con el taller «aunque puedo asegurar que mi hijo esta mucho más contento que yo, cada lunes le llevo para cenar un plato diferente, no se puede resistir y eso que está a régimen, la semana pasada llevé a casa dos ensaimadas y yo ni las olí» cuenta José. Dice que aprendió a cocinar cuando se empezó a quedar en su casa de «rodríguez», según indica todo comenzó como una obligación y ahora se ha vuelto una pasión.

En tres horas elaboran dos platos, normalmente uno salado y otro dulce, una hora y media para cada uno. Según cuenta el profesor, para que las clases sean más amenas y participativas, cada asistente enseña a sus compañeros su plato estrella, «de esta forma no sólo aprenden una manera de cocinar sino tantas como alumnos hay en la clases». Estos «cocinitas» tienen hasta el mes de mayo para formarse en el mundo de la gastronomía, a partir de ese momento deleitarán a sus invitados con sus nuevos conocimientos.