Tres metros de tela, unas cuantas bobinas de hilo, algún adorno que otro, no demasiados, y unos volantes, son suficientes para confeccionar un traje de flamenca tamaño «XXS». Así se realizan los vestidos para el «bautizo flamenco» de las más pequeñas de la casa e introducirlas en las tradiciones más populares de nuestra tierra.

Lucía Rivero Miró y su socia, Macarena Baleato Rebollar, tienen desde hace 12 años la tienda La ropita de Maca y Lucía, un comercio en el que se puede encontrar todo tipo de prendas para niños, desde 0 meses hasta 12 años. En un principio, no hacían trajes de flamenca para las pequeñas, pero la demanda de la clientela les motivo para que empezaran a vender estos vestidos hace ya ocho años.

«La verdad que el éxito de venta nos sorprendió mucho porque estamos en la calle Tenor Manuel García, que es un sitio muy poco comercial, y nos llegan pedidos desde todas partes de Sevilla, desde el mismo barrio del Porvenir, que lo tenemos aquí al lado, hasta del Aljarafe», declara Lucía. Cuenta que empezaron con una maleta vendiendo por las casas y como el negocio fue creciendo decidieron montar una tienda.

A lo largo del tiempo se han ido consolidando y ahora son especialistas en trajes de flamencas para niñas. Ellas los diseñan y luego lo mandan a hacer al taller con el que trabajan. La moda en las más pequeñas cambia poco, dice que normalmente las madres eligen los cortos, tipo Marisol, y los típicos colores para bebés, como el rosa, el celeste o el blanco «aunque este año hemos introducido el color maquillaje y sorprendentemente se han agotado todos los vestidos y los complementos».

Para las más mayorcitas los tejidos son más caidos y ya se atreven con otros colores. Dice que para ellas esta temporada se ha vendido mucho los tonos azulinas y verdes. Según cuenta, con las mayores viene el problema, ya que éstas son la que deciden modelos y tonalidades, aun así, Lucía y Macarena disfrutan mucho con su trabajo «es un trabajo precioso, siempre nos ha gustado diseñar ropa, pero este sector es mejor aún porque ves como las niñas disfrutan vistiéndose de flamenca».

Mantoncillos de lana

Lucía y Macarena han reinventado el mantoncillo para las chicas y los hacen de lana, a modo de mañanita, «para que las pequeñas vayan abrigadas y no lleven la típica toquilla, tejemos una especie de rebeca sin mangas de lana para las noches frías de feria». Esta es una de sus señas de identidad, la propietaria asegura que cuando hicieron el primero no se imaginaban la fama que iba a coger este artículo.

A pesar de que tienen un buen número de ventas, la dueña indica que en los dos últimos años se ha notado mucho la crisis y que muchas clientas recurren a trajes de amigas, hermanas o sobrinas. «Hasta el último momento vendemos trajes, de hecho los últimos días es cuando más compran, se ve que se animan cuando pisan el real». Por este motivo estos días son de mucho trabajo en La ropita de Maca y Lucía, pero que no se relajen estas empresarias, que acabadas estas fiestas vienen las comuniones y se tienen que poner manos a la obra con los vestidos de esta celebración.