Martina tiene tan sólo un año, pero su personaje favorito de cuento, la Gatita Lulú, ha sido la fuente de inspiración de su madre, Elena Moret, a la hora de emprender su negocio. Desde que nació ha sido fan incondicional de esta felina presumida y Elena ha querido rendir homenaje a su pequeña poniéndole a su comercio el nombre de La Gatita Lulú. «Puede parecer cursi, pero he tenido un gran apoyo siempre con mi familia, sobre todo cuando me quedé en paro, y he querido agradecerlo de esta forma», ha confesado Moret.

Este estado de desempleo no le duró ni un par de horas, en el mismo momento en el que se enteró que perdía su trabajo, se puso manos a la obra y decidió coger el camino del autoempleo. «El 29 de junio me despidieron de la empresa en la que trabajaba y no dudé ni un instante que tenía que montar un negocio por mi cuenta». En junio lo pensó y tres meses después nació la tienda de juguetes La Gatita Lulú. Asegura que en un principio no sabía que montar, pero su preocupación por la seguridad de los juguetes de su hija y la calidad de los mismo la llevó hasta este proyecto. «Soy una madre obsesionada por la seguridad de los juguetes con los que juega Martina y pensé que esta preocupación era general en todos los padres, por lo que me animé a ser yo misma la que diera la tranquilidad a todos ellos».

Situó su tienda en un lugar estratégico, en la Plaza Alfonso de Cossio, un lugar que tiene cerca colegios y guarderías y en el que no había ningún local de este estilo. «Hoy día, los niños tienen al menos 25 cumpleaños al año, uno por cada compañero, y las madres se desesperan buscando regalos para los amiguitos de sus hijos, con mi proyecto quiero hacerle la vida más fácil a estas madres», ha revelado Elena. En la Gatita Lulú se pueden encontrar todo tipo de juguetes para pequeños desde 0 a 12 años. Puzles, disfraces, juegos de mesa, cunas… «la característica común de todos ellos es que son seguros 100 por 100». Además, tres veces al mes organiza talleres impartidos por profesionales, como cursos de pintura, de música, o el de historia que pronto inaugurará.

El rincón del emprendedor

Su situación personal, como madre y mujer trabajadora, le ha llevado a crear en su propia tienda un pequeño «rincón del emprendedor», donde todo aquel que quiera puede poner a la venta su trabajo. «Tenemos recordatorios de comunión, sábanas o pinzas para el pelo, todo realizado por mujeres que son muy habilidosas y que en este momento están desempleadas». Asegura que a ella le hubiese gustado mucho que le dieran esta oportunidad y por eso lo ha hecho. «Siendo madre, las ofertas de trabajo se reducen mucho y hay que buscar nuevas alternativas».

Dentro de poco abrirá una tienda online, aunque no se venderán muchos productos, porque si hay algo que Elena tiene claro es que el trato con el cliente debe ser personalizado. Hasta el momento ésta es su máxima y le va muy bien. Tiene dos deseos, facilitar la vida a los demás y mantener este bonito sueño vivo durante muchos años.