Sandra  Matamoros cumplió sus sueño hace cinco años cuando abrió su tienda de juguetes en el barrio del Porvenir. La Piola es el proyecto que esta joven de 33 años puso en marcha tras realizar sus estudios de empresariales en Sevilla. Una mujer emprendedora a la que le apasiona su trabajo, sus palabras cuando define su día a día entre juguetes y muñecos delatan su devoción por lo que hace «esto me apasiona, me encantan los niños y me gusta mucho asesorar a mis clientes para que elijan el artículo más adecuado».

Sandra es muy valiente, nunca le ha tenido miedo a los nuevos retos. A los 23 años tuvo a su primera hija, ella fue la fuente de inspiración de nuestra protagonista a la hora de decidir el sector del negocio que iba a emprender. «He vivido toda la vida en El Porvenir, pero cuando tuve a Alba  me di cuenta que en el barrio no había ninguna tienda de juguetes». Según cuenta, ningún familiar la apoyó al principio, pero ella tenía tan claro que su idea iba a funcionar por lo que hizo caso omiso a los consejos que le daba su entorno. «Nadie me podía parar, creía en mi proyecto y no me he equivocado».

A partir de ahí se puso manos a la obra, e hizo de su hija la creativa del logo de la empresa «la letra y el dibujo del logo los hizo Alba». Tras ese primer paso, cuando tuvo la imagen corporativa, se puso en contacto con los proveedores, pero ésta fue la parte más complicada, porque la tienda de juguetes de Sandra no es como las demás, ella quiso tener su seña de identidad y diferenciarse del resto. Los artículos son todos importados de Alemania, Francia y Suiza  «la calidad siempre ha sido muy importante para mi, prefiero tener poco y bueno, a tener mucho y regular, y esa máxima la llevé al terreno profesional». Sin duda es una enamorada de cada uno de los objetos que tiene en el comercio, es incapaz de indicar el juguete estrella porque dice que son todos «geniales».

«Juguetes educativosdidácticos, originales, diferentes, de madera natural, los hay ecológicos» así define Sandra sus productos. Matamoros tiene muy claro que «estos juguetes son una inversión, los tienes para toda la vida» y eso es lo que le dice a todos sus clientes a los que asesora personalmente. Siempre está investigando acerca de los nuevos artículos, es muy inquieta y su mayor objetivo, como ella dice, es avanzar. Entre sus próximos proyectos está abrir la página web del negocio, pero tiene claro que no venderá los juguetes por internet «prefiero tener mis juguetes aquí, tocarlos y entregarlos en mano».