Paloma Rojas Marcos y Fernanda Navarro, ambas tienen 28 años, las dos son sevillanas, la una y la otra quisieron empezar su carrera profesional en Madrid, pero la vida las trajo de nuevo a su ciudad de nacimiento. Son amigas de la infancia, demasiados puntos en común, pero el más importante es que les une la misma pasión, la fotografía, por eso decidieron hace dos años emprender juntas Couche Photo, un negocio que ahora está dando los frutos que ellas esperaban.

Cuenta Fernanda que todo empezó en un viaje que hicieron a Marruecos, «Paloma y yo lo íbamos fotografiando todo, ahí nos dimos cuenta que nos unía algo más que amistad». Después de este viaje pasaron algunos años. Rojas Marcos comenzó sus estudios de arquitectura en Madrid, pero no cuajó y volvió a Sevilla para formarse en Cobertura Foto, una escuela de fotografía. Por su parte, Fernanda estudió publicidad en Ceade y al finalizar la carrera viajó a Argentina, y allí realizó varios cursos de fotografía.

Pasado un tiempo y en busca de un trabajo que las hiciera feliz, crearon la empresa. Aseguran que nunca tuvieron miedo de que el proyecto fuera mal «la inversión inicial no fue muy grande y no podíamos dejar escapar nuestro sueño». Tras dos años de mucho esfuerzo y muchas horas de trabajo han conseguido trabajar con empresas como el BBVA, GHD, Panambi, e incluso pueden presumir de colaborar con Google en Sevilla, en concreto para una sección que la multinacional ofrece a las tiendas, a través de la cual con la tecnología Street View crea una visita interactiva del lugar de 360º.

De sus fotos destacan la naturalidad y espontaneidad «nos gusta hacer fotos muy contrastadas, tanto en color, como en blanco y negro, y sobre todo no presionamos, nosotros estamos ahí y plasmamos de manera natural el transcurso de la sesión», declaran. Según dicen el tratamiento de la foto también es muy importante, «el proceso de después es largo porque retocamos todas y cada una de las fotos».

Estas jóvenes tienen muchos proyectos en mente. Hasta el momento les ha ido muy bien, pero les gustaría ampliar la oferta. Por último añaden «tenemos mil idas en la cabeza, todavía estamos empezando, pero esperamos que todas se puedan cumplir».